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sábado, 20 de julio de 2013

NUESTRA HISTORIA: JUEGO DE LA SUPERVIVENCIA

Nuestra Historia: Juego de la Supervivencia
Capítulo final de Nuestra Historia: Juego de la Supervivencia
Capítulo 13: La última aventura


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Parte 1: Sentimientos Ocultos
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12 de Junio del 2012
7:00 de la mañana

El grupo había llegado hacía rato a una casa para descansar, el grupo estaba agotado por no dormir y por los golpes y cortes que habían sufrido. En el interior de la casa, Ashley y Débora dormían juntas en una habitación, Emi aun terminaba de tratar las heridas de Morís en el salón y Nick y Nicole rebuscaban desde hace rato en el sótano de la casa algo que les pudiera servir.

—Oye Nicole, no encontré nada de utilidad... —Dijo con un suspiro

—Yo tampoco encontré gran cosa, pero... mira lo que encontré

El hombre se giró y vio a Nicole sujetando una caja de cartón con unas botellas.

—Vaya, vaya. Parece que nos tocó el premio gordo, dime, ¿tú bebes para olvidar? —Dijo Nick acercándose a ella y agarrando una de las botellas

—No soy bebedora, tal vez un poco de vez en cuando. Pero no me va el mundo de beber bebidas alcohólicas —Contestó esta sonriendo

—Bueno, dejamelas a mi, yo les daré un mejor uso —Le respondió Nick poniendo la botella de nuevo en el interior de la caja.

—Chicos, ya me ocupé de Morís

Nicole y Nick miraron hacia la entrada y vieron a Emi asomada a la puerta

—Gracias Emi por tus cuidados —Le respondió Nicole desde el fondo de la escalera que unía la estancia con la puerta de entrada

—Solo hay una mala noticia... —Dijo Emi con un suspiro mientras empezaba a bajar por la escalera de madera.

—¿De que se trata? —Preguntó Nick detrás de Nicole

—Pues resulta que las medici..

Fue entonces cuando al pisar un peldaño de la escalera esta crujió con un fuerte sonido. Emi sobresaltada por el sonido gritó y retrocedió varios peldaños.

—¿El peldaño no aguantó tu peso? Emi, creo que deberías plantearte ponerte a régimen y adelgazar unos kilitos —Finalizó Nick entre risas

Pero las risas de Nick no dudaron mucho, ya que estas se vieron cortadas de golpe por un codazo de Nicole en el estómago del bromista.

—No le hagas caso a este payaso Emi, estás delgada, solo lo dijo de broma. Las escaleras están en mal estado y por eso crujieron —Dijo Nicole a la asiática al ver la mirada de esta

Nick miró a Emi, quien ya desde la entrada le lanzaba una mirada de advertencia. Este agachó la cabeza y se disculpó con ella.

—¿Qué nos tenías que contar? —Preguntó la rubia

—Am ,si. Ya os traté a todos las heridas y las medicinas me temo que se agotaron. Luego, estuve leyendo los documentos esos de la comisaría y estoy prácticamente segura que la Maya de la que nos habló Ashley es la misma que va con esos otros supervivientes que vigila Esgrip. Bueno, ya finalizada mi labor me voy a dormir que estoy agotada. Dormiré en la habitación que hay al lado de Morís por si necesitáis algo.

—Tal vez tendríamos que decirle a Ashley lo de esa Maya, en los informes vienen algunas fotos de cada superviviente, supongo que si le enseñamos la foto tal vez la reconozca. Bueno, gracias por todo y descansa —Respondió Nicole con una amplia sonrisa

Emi se fue y Nick y Nicole volvieron a quedar a solas en el sótano.

Bufff.. hoy hace calorcito ¿verdad Nicole? —Dijo Nick mientras se secaba con la mano las gotas de sudor que comenzaban a aparecer en su frente.

—Si. Odio el calor,ojalá pudiera salir de este infierno e ir a la playa —Respondió esta con un suspiro

—Mmmm seguro que no estás nada mal con un bikini rubita —Dijo Nick con mirando a Nicole de pies a cabeza

—No te hagas ilusiones guapo. —Le contestó esta guiñándole el ojo

Nicole cargando con la caja de botellas comenzó a subir por la escalera y detrás de ella Nick. A mitad de escalera Nicole apoyó mal el pie y perdiendo el equilibrio esta gritó y cayó hacia atrás al tiempo que la caja con las botellas.

—¡Nicole! —Gritó Nick

Pero este sin poder hacer nada se vio arrastrado por Nicole de nuevo al fondo del la escalera. Un gran jaleo se armó cuando las botellas reventaron en el suelo, pero nadie en el interior de la casa pareció haberse enterado del ruido de las botellas rompiéndose ya que todos estaban acotados. Nick quien había caído de espaldas se quejó un poco del dolor que le provocó el golpe. Pero para la sorpresa de este, Nicole había aterrizado encima de él y este se encontraba abrazando a la rubia. Esta levantó la cabeza y miró a Nick.

—¿¡Nick estás bien!? —Dijo la chica preocupada

—La verdad es que no estoy nada mal, aquí tirado en el suelo, abrazado a una chica guapa que cayó en mis brazos, a solas. La verdad es que no tengo de que quejarme, podría acostumbrarme a esta situación jajajaja

Nicole miró a Nick, esta se había quedado mirando fijamente a los ojos de su compañero, a una escasa distancia entre el rostro de ambos. Nicole, en silencio asimilaba las palabras de Nick. Fue entonces cuando esta se dio cuenta de que había arrastrado consigo a Nick y este había aterrizado de espaldas, mientras ella había aterrizado encima de él, quien estaba abrazándola. Nicole al darse cuenta de la situación se liberó de los musculosos brazos de Nick y se levantó. Nick se quedó tumbado en el suelo mirando a la rubia en pie ofreciéndole la mano. Este agarró la mano de su compañera y cuando se estaba poniendo en pie, Nicole le soltó, haciendo que este volviera a caer de espaldas al suelo.

—¿¡Oye a que vino eso!? —Dijo Nick un tanto molesto

Nicole se giró y comenzó a andar hacia las escaleras. Nick se puso en pie mirando extrañado a la rubia.

—Sabes Nick, no soy una mujer fácil. La próxima vez que me pongas las manos en cima te las corto ¿entendido? —Le respondió esta a la vez que se giraba para mirarlo

Nicole vio la expresión de Nick, quien pareció haberse tomado la amenaza en serio. Nicole miraba muy seria a Nick y este agachó la cabeza.

—Yo... lo siento, creo que me tomé demasiadas confianzas. Tranquila no volveré a ponerte las manos encima, no quería incomodarte...

Nick le respondió arrepentido mientras la miraba a los ojos y metía las manos en los bolsillos de su pantalón. Nick y Nicole se quedaron en silencio, mirándose. El rostro de la chica estaba muy serio, pero este se deformó cuando Nicole no pudo evitar reírse a carcajadas. Nick no entendía el brusco cambio de Nicole y la miró perplejo sin entender de que se reía. Nicole dejó de reír y volvió a mirar a Nick con una sonrisa en el rostro.

—Si vieras que cara has puesto Nick. ¿Realmente te has creído mi amenaza? Jajajaja te lo decía en broma tonto, pero la próxima vez ten mas cuidado en la forma en la que me agarras ¿de acuerdo?

Nicole se burló de Nick sacándole la lengua y este la miró algo sorprendido sin decir nada. La rubia se giró y comenzó a subir la escalera con una sonrisa dibujada en el rostro.

—¿Una broma?, joder, por la cara que puso cualquiera diría que lo dijo en broma...

Nick miró a la rubia ascender de la escalera con una media sonrisa dibujada, cuando esta se fue Nick con la mirada comenzó a mirar todas las botellas rotas en el suelo. Por suerte, Nick vio una que había conseguido sobrevivir, en el interior de la caja quedaba una intacta. Este la cogió y subió la escalera con ella en mano.

Nick y Nicole estaban en el salón, sentados en un sillón y charlando sobre su futuro una vez salieran de Stone City, como eran sus vidas antes de que todo esto de los zombies pasara, la gente que habían perdido, etc...

—Estoy hasta los huevos de todo esto. Solo quiero largarme ya de aquí y empezar una nueva vida —Comentó Nick tomándose de un golpe el contenido alcohólico de el pequeño vaso que sujetaba con una mano.

—¿Una nueva vida?, eso estaría bien... pero, ¿podriamos hacer una nueva vida después de todo esto? —Preguntó Nicole mirando a Nick

Nick ya iba por el cuarto trago y Nicole no había llegado a probar la bebida, no le gustaba beber y prefería hablar con Nick y vigilar que no se pasara bebiendo.

—Si, ¿por qué no? Y si no se puede hay que intentarlo, pero lo que no podemos es seguir preocupándonos por esto una vez que salgamos de la ciudad.

Nicole miró a Nick y esta le respondió a la mirada, ninguno dijo nada por unos momentos. Nick le dio un vaso lleno a Nicole y esta tras pensárselo unos momentos lo agarró y se tomó todo de un solo trago. Nick sonrió y entonces Nicole puso de golpe el vaso en la mesa y sin pensárselo dos veces le quitó a Nick la botella y bebió directamente de ella echando varios tragos.

—¡Ten cuidado Nicole no vayas a bebértelo todo que te vas a emborrachar! —Le advirtió Nick

Nicole puso de golpe la botella en la mesa y Nick miró sorprendido a Nicole por haber tomado de aquella manera sin importar pasarse bebiendo. Además de que ella decía que no era bebedora, pero en ese momento le había dado bien a la botella.

—Tienes razón, hay que hacer una nueva vida como sea una vez salgamos de aquí e intentar no recordar las cosas tan terribles que hemos vivido aquí... —Dijo Nicole mirando al suelo

Por la mente de Nicole comenzaron a pasar un montón de cosas, como las mañanas en las que se despertaba en su casa, cuando Morís iba a su casa a recogerla para ir juntos al trabajo en el coche de policía, los paseos que daba con Emi por las calles, el día en que ella y Morís ayudaron a Tom y a la otra chica en el parque de unos perros zombies, el accidente de coche, la muerte de Alan a manos de la criatura que iba de negro, el cadáver de Tom en el hospital, el encuentro con Débora, Nick, Liam y Carley, el encuentro con Michaela en los laboratorios del ayuntamiento, la huida de la horda de los muertos vivientes, la aventura con Nick en la discoteca, el encuentro con Ashley, la explosión de los dos misiles, la muerte de Carley...
Un montón de recuerdos comenzaron a nublar de golpe su mente y esta no pudo evitar derramar unas lágrimas casi sin darse cuenta. Nick agarró las manos de Nicole y esta le miró aun con las lágrimas recorriendo su rostro. Nick sonrió y con las manos le secó cuidadosamente las lágrimas.

—Tranquila, todo acabará, es cuestión de unas horas ¿ok?, una vez encontremos ese helicóptero abandonaremos la ciudad y todos empezaremos una nueva vida.

Nick y Nicole se miraron durante unos momentos en silencio y sin previo aviso estos se besaron apasionadamente mientras se abrazaban. Nicole se quitó la camiseta, quedándose solo con un sujetador negro que realzaba sus pechos y acto seguido se quitó el coletero dejando libre su dorada melena, Nick al ver así a Nicole se quitó la camiseta dejando al descubierto su musculado torso. Ambos se pusieron en pie y sin dejar de besarse Nick arrinconó a Nicole contra la pared mientras le besaba en el cuello apasionadamente y esta se abrazaba a él.

—Espera, aquí no... —Dijo Nicole con una risa nerviosa

—Está bien —Le contestó este con una sonrisa

Nick agarró a Nicole de los muslos y la levantó, esta pasó sus brazos por detrás del cuello de Nick y cruzó las piernas sujetándose a la cintura de este. Sin dejar ambos de besarse, Nick, cargando con Nicole se metió en una habitación abierta, alejada de las habitaciones donde el resto dormía y cerró la puerta con un ligero golpe con el talón del pie.


11:30 de la mañana.

Emi se levantó frotándose los ojos, atabiada con una camisa de tirantes y unos pantalones cortos que encontró en el armario de su habitación. La sofocada Emi se dirigió al salón pensando que encontraría a Nicole o Nick acostado en el sillón. La asiática vio los dos vasos y la botella de alcohol a la mitad. Parece que estuvieron algo animados bebiendo para ahogar las penas, pensó Emi poniéndole el tapón a la botella.

—Joder, que puta calor... —Dijo una voz detrás de Emi

Morís, con el torso al descubierto llegó al salón mientras se secaba el sudor de la frente con la mano. Emi sonrió y le dio los buenos días, a los que este respondió con la misma contestación. Morís se sentó y abrió la botella.

—¿No me digas que te vas a poner a beber a estas horas?

—¿Y que hay de malo?

Morís vio entonces en el suelo, bajo la mesa la camisetas de Nicole y Nick y Emi quien estaba al lado del sillón, se percató del coletero de Nicole a un lado del sillón.

—¿Qué hace esto aquí? —Preguntó Morís

El hombre dejó la botella en la mesa y agarró las camisetas y Emi el coletero. Ambos se miraron unos momentos frunciendo el ceño y dirigieron las miradas a la habitación mas cercana y se encaminaron allí sujetando Morís las camisetas y Emi el coletero. Emi abrió sigilosamente la puerta y tanto ella como Morís asomaron ligeramente la cabeza para contemplar el interior de la estancia. En la habitación, practicamente a oscuras menos por unos rayos de sol que entraban por una persiana a medio cerrar, iluminaba ligeramente el lugar. Piezas de ropa se distribuían por el suelo y al fondo una cama de matrimonio en la que se apreciaba ligeramente la figura de Nicole de espaldas a la puerta, tapada hasta los hombros con una fina sábana y abrazada al torso descubierto de Nick.

Emi y Morís dejaron de mirar y cerraron la puerta silenciosamente.

—Que suerte tiene Nicole —Dijo Emi con un suspiro

—¿Suerte?, ¿a que te refieres? —Preguntó Morís arqueando la ceja derecha

—Pues de acostarse con Nick, el tío guapo y musculoso del grupo

—¿El guapo y musculoso?... —Preguntó Morís cruzándose de brazos

—Em, no te ofendas, estás musculoso pero es que la diferencia de edad entre tú y él se nota... Además, si por algo destacan los hombres negros es por su habilidad en la cama, eso es por el tamaño de su pe...

—¡Bueno días! —Cortó un saludo la frase de Emi

Morís miraba sorprendido a Emi. Sabía perfectamente que iba a decir y ella lo decía como quien habla del tiempo o de cualquier otro tema mas normal y común.

—Buenos días Ashley —Respondió Emi con una sonrisa

Morís, aun sorprendido por lo que le estaba diciendo Emi sobre tamaños, tardó unos momentos en contestar a la joven.

—Em... si, buenos días a ti también Ashley

—¿Visteis a Nicole o Nick?

—Em no, estarán aun acostados —Contestó Emi

—¿Esa no son sus camisetas?

—Si, es que ... Nicole se acostó conmigo por que no había camas suficientes y Nick está dormido en la habitación esta —Respondió Emi

—Si, es que Nick se dejó la camiseta en el salón y la camiseta de Nicole la tiene Morís por que se la di por que... me gusta y me la quería probar para ver que tal me queda —Respondió Emi como escusa para que no sospechara nada y descubriera que ambos habían tenido una noche agitada juntos.

Morís le entregó a Emi las camisetas

—Bueno, me voy a dar una ducha fría que la necesito —Dijo Morís encaminado a uno de los dos baños de la casa

Ashley, quien durmió vestida con lo que traía, se sentó en el sillón y Emi a su lado tras dejar encima de la mesa las dos camisetas y el coletero. Ambas se quedaron hablando sobre como habían dormido y el calor que hacía. Pero el estómago de Ashley cortó la conversación con un sonoro quejido.

—Parece que tienes hambre —Dijo Emi con una sonrisa

Ashley asintió con la cabeza y Emi se puso en pie y después Ashley.

—¡¡¡Joder, que calor, odio estas malditas olas de calor que tenemos por estas fechas, odio el verano, odio el calor, odio toda esta mierda!!! —Débora interrumpió en el salón despeinada y ataviada con una camiseta de tirantes y unos pantalones cortos.

—¡Buenos días! —Saludaron Emi y Ashley

Débora solo hizo un débil gesto con la mano

—¿Qué te ocurre?, ¿has dormido mal? —Preguntó Emi sorprendida

—¿Acaso no lo dejé claro? —Contestó Débora algo borde

Emi prefirió no contestar, al fin y al cabo, ella tampoco había podido dormir muy bien por el calor.

—¿A donde vas? —Preguntó la rubia

—A la ducha para quitarme el sudor de encima y relajarme un poco. El calor me pone de mal humor y no pasé muy buena noche que digamos...

—Ves al baño de la derecha, en la izquierda está Morís —Le dijo Emi

Débora asintió con la cabeza y con un pesado suspiro abandonó la estancia para ir a por su ansiada ducha fría.

—Anda, ayúdame a buscar algo para hacer un desayuno para todos, a ver que encontramos en la cocina —Dijo Emi dirigiéndose a la cocina con Ashley.

Al rato, Emi y Ahsley estaban terminando de preparar el desayuno con lo que encontraron en la casa.

—Sigue preparando el desayuno, ahora vuelvo Ashley

—De acuerdo

Emi salió de la cocina y se dirigió al salón. Pensó el doblar las camisetas y dejarlas en la puerta de la habitación donde Nicole y Nick dormían.

—Emi... —Susurró un voz

Esta se giró y vio a Nicole asomando la cabeza por la puerta. Emi echó un rápido vistazo a la cocina para ver si Ashley seguía con el desayuno y después fue hacia la puerta de la habitación donde se asomaba Nicole.

—Vaya, vaya, parece que tuvistes una noche movidita em Nicole —Le dijo Emi con una sonrisa

—Bueno... si, se podría decir que si... —Contestó esta con una sonrisa algo nerviosa

—Bueno, dime

—Oye, ¿me puedes pasar el coletero y las dos camisetas?

Emi asintió con la cabeza y le entregó a Nicole lo que esta le pidió

—Gracias, ahora salimos

—Ok.

Al rato, Morís, Débora, Emi y Ashley, ya aseados, vestidos y desayunados, esperaban a que Nicole y Nick salieran de las duchas.

—Bueno, hoy tenemos que llegar al helipuerto y abandonar de una vez por todas la maldita ciudad ¿no? —Preguntó Débora

—Si. Saldremos una vez que Nicole y Nick desayunen. Estas son nuestras últimas horas en la ciudad —Contestó Morís

—¿Qué haréis una vez os vayáis de aquí? —Preguntó Ashely

Nicole y Nick aparecieron entonces en el salón.

—¿Ya habéis desayunado?, que rápidos —Dijo Nick

—Si, es que mientras otros prefieren levantarse tarde por que en la cama se está muy pero que muy agusto, otros nos levantamos, aseamos, desayunamos y muchas otras cosas —Dijo Emi sonriendo y dirigiéndole una mirada confidencial a él y a Nicole.

Estos se dieron cuenta a que se refería esta y miraron hacia otra dirección.

—Bueno, nos vamos a desayunar —Contestó Nick

—Bueno. A lo que preguntabas, yo una vez salga de aquí, voy a casa de una amiga y viviré un tiempo con ella hasta que consiga donde vivir. A ella no le importa darme una habitación, siempre me dice que no hay problema si me quería quedar un tiempo con ella. También iré con mis amigas a la playa, de compras, a la discoteca, me liaré con un tío que esté cuadrado y tendré un rollo de una noche con él y me iré de botellón. Solo quiero pasarlo bien, lo suficiente como para olvidar todo lo que viví aquí.... —Dijo Débora con una sonrisa mientras miraba al suelo.
A medida que fue explicando lo que haría una vez fuera de la ciudad, su voz iba apagándose cada vez mas hasta que terminó de hablar con un largo silencio en el que nadie dijo nada.

Emi, Morís y Ashley, acompañaban a Débora en su silencio, entendiendo que lo que ella quería conseguir era llenar su cabeza de momentos alegres, una vez saliera de la ciudad y así olvidar lo ocurrido en Stone City para que lo que vivió aquí no le atormentara en un futuro y así pudiera empezar un vida normal.

—Yo una vez salga de aquí visitaré a mi hermano y me iré con él de vacaciones a España. Siempre por estas fecha suele irse allí de vacaciones, además, ya no soy policía, por lo que viviré un tiempo tranquilo, retirado de todo trabajo, disfrutando de las vacaciones y aprendiendo a pescar jajajaja, me merezco unas buenas vacaciones después de todo esto. Mi hermano siempre se ponía muy pesado con eso de ir con él de vacaciones y enseñarme a pescar, siempre quiso que pescáramos juntos, pero nunca lo hicimos, yo siempre estaba ocupado con el trabajo o prefería hacer otras cosas, por lo que nunca le di ese gusto... Pero cuando vuelva con él, le diré que me enseñe y pescaremos en España peces bien grandes, después de todo esto, pienso que podría haber muerto aquí y no volver a verle, por so creo que voy a valorar mas a mi hermano y pasaré las vacaciones con él en España —Dijo Morís rompiendo el silencio

—¿Y tú que harás Emi? —Preguntó Ashley

—Volveré a Japón y pasaré allí el verano. No veo a mis padres ni a mi hermano desde hace año y medio y los echo de menos... Además me vendrá bien volver al lugar en el que nací y rodearme de mis seres queridos, eso me ayudara a olvidar todo esto...

Nicole y Nick volvieron al salón ya desayunados y listos para partir.

—¿Nos vamos? —Preguntó Nicole

—Espera un momento, Nicole, estábamos hablando sobre que haremos una vez que salgamos de Stone City —Dijo Emi

—Ya, os estábamos escuchando —Contestó la rubia sonriendo

—¿Y bien? —Insistió Emi

El resto miraba a Nicole quien parecía ser la primera en hablar.

—Pues la verdad es que no lo se exactamente... Quiero decir, saldré e intentaré hacer una vida normal. No tengo a nadie que me espere fuera de Stone City, por lo que me compraré o alquilaré un apartamento en algún sitio muy lejos de esto, disfrutaré del verano como mejor pueda, buscaré un trabajo e intentaré recrear la vida que tenía en Stone City antes de que todo esto pasara y tal vez comparta mi vida con alguien... —Dijo Nicole lanzando una rápida y disimulada mirada a Nick.

—Yo ni idea de que haré, lo que si se es que nadie me espera fuera de Stone City, por ahora lo que si se es que buscaré a una hermosa chica que quiera compartir su vida conmigo. Eso será suficiente para mi, vivir tranquilamente en una casa sencilla con alguna chica guapa que me quiera, pasar tiempo con ella y entregarme a ella en cuerpo y alma, buscar un trabajo y quien sabe que mas haré. No pido gran cosa, con eso intentaré llevar una nueva vida —Respondió Nick devolviendo a Nicole una mirada igual a la que ella le lanzó.

—Veo que todos tenéis algo que hacer, me alegro por vosotros —Dijo Ashley en voz baja y sonriendo

—¿Y tú Ashley? —Preguntó Débora

—No se, no tengo a donde ir ni nadie que me esté esperando... —Dijo esta tristemente pero sin dejar de sonreír

—Eso tiene una fácil solución —Dijo Nicole

Todos la miraron.

—Es muy fácil, yo no tengo a quien me espere ni tú tampoco y no tengo pensado en salir de América como Emi o Morís, ¿por qué no te vienes conmigo y vivimos juntas? —Le propuso Nicole con una amplia sonrisa

—¿Realmente quieres hacerte cargo de mi?, ¿por que harías eso? —Preguntó Ashley dudosa

—Sencillo, no me vendrá mal algo de compañía femenina y como ni tú ni yo tenemos quien nos espere ¿por que no?, estoy dispuesta a ocuparme de ti e intentar darte la vida que no has tenido en estos años

—Además si te vas con Nicole nos seguiremos viendo Ashley. Yo tampoco me voy de América, estaré aquí y como tampoco tengo a nadie que me espere, tendré mucho tiempo libre para estar con las dos —Dijo Nick sonriendo

—¿¡Enserio!?, ¡muchas gracias Nicole! —Gritó Ashely emocionada

La joven se levantó y fue corriendo hacia Nicole. Ambas se abrazaron mientras el resto miraba la escena contentos de que Ashley ya tuviera a donde ir y con quien estar una vez saliera del infierno de Stone City.

—Bueno nenes y nenas, ya está todo hablado, pero para hacer lo que tenemos planeado antes tenemos que abandonar la ciudad. Será mejor que nos vayamos ya —Dijo Débora levantándose del sitio

El grupo ya había cogido sus cosas y se marchó de la casa en dirección al helipuerto.




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Parte 2: Problemas...
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12:30 de la mañana

El grupo no estaba ya muy lejos al helipuerto y por suerte no se habían topado con zombies, lo cual era bastante raro, todo estaba desierto...

—Esperad —Dijo Nicole

El grupo se paró y vieron desde hace tiempo al primer zombie desde que abandonaron la casa.

—¿Qué ocurre Nicole?, solo es un zombie, lo matamos y ya está —Propuso Débora sacando la pistola

—No, aquí pasa algo raro —Respondió la rubia

—¿Algo?, ¿a que te refieres? —Preguntó Débora

El grupo se quedó esperando a que Nicole respondiera, pero esta parecía estar examinando detalladamente los edificios, algo le llamó la atención. Fue entonces cuando un punto rojo apareció en el pecho de Nicole. Esta se percató al igual que el resto de esa pequeña luz, Nicole elevó la mirada y a lo lejos, en una ventana de un edificio que tenían delante, la figura de una persona sujetando un arma pudieron apreciar.

—¡A cubierto! —gritó Nicole al tiempo que se lanzó al suelo
En ese instante se escuchó un disparo fallido, pues no acertó en el pecho de la rubia. Todos se cubrieron detrás de algunos coches que había por la zona, con las armas desenfundadas.

—¡No dispares, somos humanos! —Gritó Débora

—¿Crees que no se dio cuenta de que somos gente normal? —Le respondió Nicole

—¿¡Quieres decir que nos quiere matar a pesar de que no somos monstruos? ¿Por qué demonios haría eso!?

—Ni idea, pero no voy a preguntárselo ni esperaré a que nos lo diga —Dijo Nicole preparando el rifle francotirado que llevaba a la espalda

Nicole se asomó por encima del coche y le apuntó a la cabeza.

—Tragate esto cabrón —Susurró Nicole

Está apretó el gatillo, pero aquella persona se retiró rápidamente de la ventana y el tiro falló. Nicole maldijo por lo bajo y cuando fue a apuntar de nuevo, un disparo mató al zombie que caminaba lentamente hacia ellos. Pero no fue aquel francotirador, el disparo vino de un callejón que había a la derecha de Nicole. La rubia dirigió la mirada al callejón y unos soldados armados salieron al encuentro. Uno de ellos abrió fuego con su ametralladora G36. Nicole volvió a ocultarse por los disparos y algunos miembros de su grupo devolvían el fuego. Se trataba de un grupo de 5 soldados bien equipados con cascos, chalecos anti balas y una ametralladora G36. El grupo de supervivientes devolvían el fuego sin resultados. Los soldados estaban ocultos y además con aquel equipamiento era difícil matarlos de un tiro y aquel francotirador no hacía las cosas fáciles.

—¡Nicole! —La voz de Nick alarmó a la rubia

Esta se encontraba algo alejada del resto del grupo, oculta tras otro coche con Débora. La rubia se dio cuenta que detrás de ellos otro grupo de cinco soldados apareció apuntándoles. Ya no había donde ocultarse, estaban rodeados por delante y por detrás.

—¡Soltad las armas! —Gritó uno de los soldados

Los supervivientes obedecieron, no podían hacer nada sin que los acribillaran a tiros antes de poder hacer algún movimiento. Todos dejaron las armas en el suelo y levantaron las manos. Los cinco soldados que tenían detrás se acercaron y los agarraron inmovilizándolos.

Nicole y el resto vio como el soldado que habló antes se acercó a Ashley y la agarró con fuerza del cuello.
—Nos has dado muchos problemas a Esgrip maldita mocosa

—¡Sueltala maldito cabrón, la habéis hecho sufrir durante mucho tiempo, si quieres arreglar algo arréglalo conmigo, pero a ella suéltala! —Gritaba Nicole mientras forcejeaba con el soldado que la sujetaba

—Jajajaja, tranquila, ya me ocuparé de ti en otro momento

—¡Sueltame, que me sueltes de una jodida vez! —Gritaba la rubia intentando liberarse

—Deja a esa zorra inconsciente —Dijo fríamente el soldado

Entonces lo último que Nicole pudo ver fue la culata de la G36 de un soldado golpeándola y lo último que escuchó fueron los gritos de sus compañeros llamándola y maldiciendo a los soldados.

12:50 de la mañana

Nicole despertó en una silla, atada, junto a ella el resto de sus compañeros, menos Ashley.

—¡Nicole!, ¿¡estás bien!? —Dijo Nick

Este se encontraba al lado de ella, también atado y sentado a una silla. Todos estaban situados en una linea recta, sentados y atados a una vieja silla de madera.

—Bien, veo que estás despierta Nicole —Dijo el soldado

Este se quitó la máscara que llevaba, mostrando el rostro de un hombre de unos 40 años.

—¿De que me conoces? —Dijo Nicole

—Michaela, ella me habló de vuestro encuentro. Es compañera mía y mi superior. Déjame presentarme, me llamo Marcos, soy miembro de los Silver Wolfs, un equipo militar muy reconocido de Esgrip y de la que Michaela es líder. Estoy aquí en busca de Ashley, desde que todo esto ocurrió, Ashley volvió a dejarse ver, supongo que pensaría que ya Esgrip no la buscaría con todo lo ocurrido en la ciudad. Pero como se dejó ver se formó una serie de equipos para matar a supervivientes, encontrar a Ashely y eliminar todas las pruebas que hay de Esgrip en los diferentes laboratorios que hay por la ciudad.

—¿¡ Dónde está Ashely!?

—Ahora está bien, con nuestros soldados —Le respondió Marcos con una media sonrisa
—Señor, ¿que hacemos con ellos? —Preguntó uno de los soldados que le acompañaban

Marcos miró a las chicas y al rato sonrió.

—¿Qué tal si nos divertimos con ellas? —Dijo Marcos

—Claro señor, seguro que a los demás le gustaran desahogarse un rato jajajaja

Aquel solado junto a otros dos mas desataron a Emi, Nicole y Débora y las condujeron a una habitación. Emi y Débora no paraban de gritar y forcejear, pero Nicole iba calmada, pensando en alguna forma de escapar de aquello

—¿¡Qué les vas hacer cabrón!? —Gritó Morís furioso

—Nada importante jajajaja, mis hombres se merecen un premio de vez en cuando ¿sabes?

—¡Si se os ocurre ponerle la mano encima a alguna de las tres os mato! —Gritó Nick

—¿Acaso es malo darles a ellas el último placer antes de morir? —Respondió Marcos

—¡Maldito cabrón, si estuviera libre te mataría con mis propias manos! —Amenazó Nick

Marcos se acercó lentamente a Nick y le propinó un fuerte puñetazo en un lateral de la cara

—Tienes la lengua muy larga, me da de que tendré que cortártela jajajaja

Mientras tanto en la habitación, los soldados ordenaron a las chicas que se desnudaran, pero estas se resistían. Pero fue entonces cuando uno de los soldados terminó de hartarse y cogió a Emi del pelo para desnudarla él mismo. Emi gritó y a Débora otro la cogió por detrás cuando vio que esta intentó ayudar a su amiga. Aquel soldado colocó en el cuello de Débora un afilado cuchillo y amenazó con rajarle el cuello si intentaba algo. Emi comenzó a llorar cuando sintió que las manos de aquel hombre intentaban quitarle los pantalones.

—¡Parad! —Gritó Nicole

La rubia estaba también agarrada por un soldado para que no pudiera moverse.

—¡Dejadla a ella!. ¡Yo soy mujer suficiente para vosotros tres!

—Vaya, vaya. La gatita se lanza a ayudar a sus amigas jajajaja —Intervino el soldado que la sujetaba.

—La verdad es que la rubia tiene una buena delantera —Dijo el soldado que sujetaba a Emi por el pelo.

—Y por detrás tampoco está nada mal —Intervino el que sujetaba a Débora

—Hacedme a mi lo que queráis, pero dejad a mis amigas por favor —Suplicó Nicole

—De acuerdo, nosotros las dejamos y te usaremos a ti. Pero no creo que el resto de nuestros compañeros sean tan buenos con vosotras como lo seremos nosotros. Por lo tanto, no te acostumbres a dialogar por que los demás irán directos al grano jajajaja

Emi y Débora se apartaron a un rincón, pidiéndole a Nicole que no lo hiciera, pero esta pareció no escucharlas y se dirigió a ellos con la cabeza en alto y con un rostro hierático. Nicole se quitó la coleta y dejó su melena suelta, movió la cabeza de un lado a otro agitando su dorada cabellera. Nicole se quitó la camisa y la lanzó al suelo, quedándose solo con el sujetador negro que le realzaban los pechos. Esto hizo que los tres soldados clavaran sus miradas en sus ellos y comenzaran a impacientarse, entonces Nicole aun muy seria se dio la vuelta dándole la espalda a aquellos hombres llenos de deseos lujuriosos con la rubia y mirando hacia Emi y Débora, quienes miraban aterrorizadas la escena, entonces Nicole sonrió a sus compañeras y volvió a mirar a los soldados.

—¡Quítate mas ropa guapa!, ¿o prefieres que te la quite yo? —Preguntó uno de los soldados

Nicole le lanzó una mirada amenazante. Fue entonces cuando un cuarto soldado entró en la habitación.

—Chicos, os está llaman... ¡vaya con la rubia! —Dijo aquel tipo acabando la frase con un silbido.

—¿Qué quieres?, ¿no ves que estamos ocupados?, ¡espera tu turno como los demás! —Dijo molesto otro de los soldados

—Claro, pero que a lo que venía. Dicen los chicos que si queréis algo de alcohol vayáis vosotros a por las botellas, ellos están jugando una partida a las cartas mientras esperan su turno.

Entonces el soldado que estaba en la puerta se fue, seguido de otros dos que habían en la sala y dejando solo a uno de sus compañeros encargándose de las chicas.

—Bueno rubita, eres toda para mi jajajaja

El soldado se quitó su equipamiento quedándose solo con unos pantalones militares y una camisa negra. Este se dirigió a Nicole y la amenazó diciéndole al oído que si se portaba mal la rajaría con el cuchillo que llevaba sujeto al pantalón en el interior de su funda. Nicole pensó por un momento en arrebatarle el cuchillo, pero este estaba muy bien sujeto y antes de que pudiera agarrarlo, este le cortaría la garganta. Nicole fue retrocediendo paso a paso hasta que su espalda chocó con la pared.

—Bien, es hora de desabrocharte ese sujetador y ver ese par de cohetes jajajajajaja

El soldado agarró con fuerza a Nicole del brazo y tiró hacia él. Entonces este envolvió con fuerza entre sus brazos y comenzó a besarla desesperadamente en el cuello, la rubia reaccionó poniendo cara de asco, cerrando los ojos y apretando los dientes con fuerza. Nicole miró de reojo a sus compañeras en una esquina, parecían estar buscando algo con la mirada para ayudar a su amiga a librarse de aquel tipo. Pero no había nada y ellas, a diferencia de Nicole, no sabían pelear. El soldado con la mano que tenía libre, se desabrochó la bragueta del pantalón. Entonces Nicole escondió la mano derecha detrás de suya e introdujo los dedos disimuladamente en un bolsillo trasero y comenzó a sacar una pequeña navaja.

Pero entonces la soltó dejándola caer de nuevo al fondo del bolsillo pensando que aquel bruto la habría descubierto, cuando el soldado elevó la mirada para mirarla a los ojos y sonrió al mirarle a los pechos. Por diferentes partes del cuerpo de Nicole habían moratones, rozaduras y cortes superficiales, secuelas de sus muchas y dolorosas aventuras en aquel juego de la supervivencia por el infierno en el que se había transformado Stone City...

—Desnúdate —Le ordenó mostrando una perversa sonrisa

Nicole se desabrochó la bragueta del pantalón lentamente..

—¡Data prisa, no tengo todo el día!, ¿es que quieres que te desnude yo por las malas? —Le gritó amenazante el soldado

—¡Cabrón déjala en paz! —Chilló Emi llorando

El soldado enfurecido se dirigió a Emi y Nicole sacó rápidamente la navaja y la desenfundó. Era pequeña, pero si la clavaba en el lugar indicado sería mortal. El soldado tras acercarse a Emi le soltó un fuerte guantazo que le dejó en la cara la marca de la mano de aquel bruto. Débora se abrazó a Emi intentando consolarla y clavó en el soldado una mirada hostil.

—Putas... —Dijo fríamente con una mirada de desprecio

Entonces volvió a elevar la mano para darle otro guantazo a Débora. Pero se detuvo cuando escuchó a Nicole llamándole. Este se giró y vio a Nicole en el sitio, con el cuerpo ligeramente ladeado y con los pantalones y zapatillas quitadas, luciendo un sujetador y unas bragas negras que animó al soldado a dejar a Débora y Emi y a terminar lo que empezó con Nicole.

—¡Ya era hora, vayamos al grano, estoy harto de esperar!

El soldado comenzó a caminar hacia Nicole mientras se quitaba la camisa. Una vez llegó a Nicole, esta sonrió y rápidamente lanzó una puñalada directamente al cuello del soldado esperando provocarle un golpe mortal. Pero para su sorpresa este le agarró de la muñeca instantes antes de que le apuñalara. El soldado dibujó en su rostro una expresión de enfado y apretó con fuerza la mano de Nicole al tiempo que la retorcía.

—¡¡Nicole!! —Gritaron Emi y Débora

La rubia gritó de dolor al sentir la presión de su muñeca, si continuaba retorciendosela así se la acabaría rompiendo. Nicole cayó de rodillas al suelo sin dejar de gritar del dolor, entonces soltó la navaja y el soldado le golpeó la cara con la rodilla al tiempo que le soltó la muñeca. Nicole cayó al suelo y el soldado le dio una patada a la navaja haciendo que se deslizara lejos de Nicole. El soldado agarró de las piernas a Nicole, pero esta consiguió liberar una de ellas y golpearle en la entrepierna. Aquel hombre cayó de rodillas quejándose del dolor, Nicole se deslizó hacia la navaja y la agarró, pero antes de poder ponerse en pie vio al soldado acercarse a ella con el cuchillo en mano. Nicole trató de levantarse, pero aquel hombre la agarró de la pierna para que no se levantara del suelo y elevó el cuchillo para clavárselo en la pierna.

Nicole gritó y cuando el soldado fue a clavarle en la pierna el cuchillo, Emi se lanzó encima del soldado tapándole los ojos y Débora le agarró la mano donde tenía el cuchillo para quitárselo. Nicole aprovechando la situación se puso en pie, pero nada mas hacerlo se percató de que el soldado se consiguió quitarse de encima a Emi y cuando consiguió quitársela de la espalda, este le propinó un fuerte guantazo haciendo que Emi cayera al suelo. Débora cuando estuvo a punto de quitarle el cuchillo, este la agarró del cuello y le pegó un cabezazo haciendo que al igual que Emi, se desplomara en el suelo.

Nicole no desaprovechó el momento, ya en pie se lanzó velozmente hacia el soldado y cuando este miró hacia ella después de comprobar que dejó a Débora y Emi fuera de juego, vio de lleno el rostro enfurecido de la rubia y acto seguido encontró la muerte. Nicole le clavó hasta el fondo la hoja de la navaja en la garganta y acto seguido y hizo un giro con la muñeca haciendo que la hoja de la navaja cambiara de posición vertical a horizontal para agravar aun mas la puñalada, por último sacó de golpe la hoja ensangrentada de la navaja y el soldado cayó muerto al suelo mientras la sangre no dejaba de salir, formando poco a poco un charco en el suelo.

Emi y Débora se levantaron y se abrazaron a Nicole. Por ahora estaban a salvo, pero tenían que encontrar a Nick, Morís y Ashley antes de abandonar ese sitio, los soldados que se fueron en busca del alcohol con tardarían mucho en volver. Nicole tras vestirse de nuevo, le entregó la navaja a Emi y ella se encargaría de llevar el cuchillo y de ser la que encabezaría a las chicas en busca del resto de sus compañeros.

Las chicas salieron encabezadas por Nicole de aquella sala, sabían donde se encontraban los chicos, no estaban muy lejos, el problema era encontrarse con otros soldados. Mientras, en una sala a parte, Marcos hablaba a solas con alguien por una PDA, una voz femenina le comunicaba a Marcos su ubicación.

—Ya estamos en el interior de la base militar Marc.

—Bien, ¿os supuso algún problema viajar con ese superviviente Zoey?

—¿Con Davis o sea, el sacedog ese?, pues no, mas bien a mi no, en todo caso a Matt. —Dijo Zoey mirando al joven que estaba a su derecha

—¿Ocurrió algo Matt? —Preguntó Marcos arqueando una ceja

—Prefiero que me llames por mi seudónimo Marcos

—De acuerdo Akise. Informa de lo que pasó

—Bueno, es verdad que encontramos a Davis, si no fuera por Zoey ya estaría muerto. Nos encontramos en la biblioteca de Stone City y este averiguó que sus amigos, Allen y Riliane van con ese otro grupo de supervivientes que vigila Esgrip. Se le metió en la cabeza ayudar a sus amigos e ir a buscarlos y decidí ir con él para... fortalecer lazos del pasado y así meterme a Davis en el bolsillo. Tuvimos varios problemas para al final encontrar a Allen y Riliane muertos —Respondió de forma resumida las aventuras que vivió él con Davis.

—Si, al final fui yo quien encontré esos dos cadáveres antes que Akise y el superviviente. Luego conseguimos entrar en la base militar, no llevamos aquí mucho tiempo, pero ya conocimos al resto de supervivientes que iban con él, Kyle y Karen. Y ahora esperamos órdenes. —Dijo Zoey con media sonrisa.


Entonces una puerta se abrió detrás de Marcos y una mujer entró en la estancia a paso firme y se colocó al lado de Marcos.

—Hola, chicos. ¿Qué tal van las cosas?

—Michaela, me alegro de verte —Dijo Zoey sonriendo

—El sentimiento es mutuo. Hablé con los jefazos, al parecer no nos han dado por ahora ninguna misión para vosotros, está habiendo muchos problemas y dicen que mas adelante cuando solucionen todo me lo harán saber para que os lo comunique. Por ahora quedaros allí y no levanteis sospechas.

—¿Y que vais hacer vosotros? —Preguntó Akise

—En el helipuerto tenemos unos helicópteros para salir de aquí con nuestros soldados. Yo y Marcos nos iremos dentro de poco tiempo con el resto. Pensamos en llevarnos a Lucy, pero no sabemos que pasó con ella y ese tal Alberto que robó esa posible cura que crearon los científicos militares y nos traicionó, no aparecen por Stone City, algunos dicen que salió con vida de la ciudad y no se sabe a donde.

—¿Qué planeais hacer vosotros dentro de la base militar? —Preguntó Marcos

—Tenemos a unos agentes de la organización dentro, infiltrado entre los militares, ellos llegado el momento de que Stone City muera por completo, darán con antelación un aviso de que un misil viene hacia el centro de la ciudad y lo arrasará todo. Así, una vez dado el aviso, los militares abrirán el refugio subterráneo y hará que todos los civiles y los soldados que aun quedan en pie entren dentro para salvarse del apocalipsis. —Respondió Zoey

—Pasará un tiempo hasta que el ejército americano os manden desde el exterior helicópteros para sacaros de la ciudad. Una vez esta se destruya por completo, será difícil localizar lo que quede, si es que queda algo del exterior de la base militar en pie. —Contestó Michaela

—Lo sabemos... —Contestó Akise

—Bueno, yo me voy a ir largando chicos, además, Marcos. ¿No tenías que encargarte de esa panda de inútiles que van con Nicole? —Preguntó Michaela cruzándose de brazos

—Oye Michaela, esa Nicole ¿no es esa poli de Stone City con la que te liastes a ostia limpia en los laboratorios? —Preguntó Zoey

—Si, la misma y como ya sabes, es mi hermanastra. Quiero verla por última vez antes de dejarla aquí abandonada hasta que todo vuele por los aires, ya no la necesito, tenemos los informes que cogieron en en la comisaría. Bueno, nos vemos fuera de Stone City chicos —Dijo Michaela antes de salir por la puerta.

—Bueno, os dejo, quedan una hora para que Stone City deje de existir. Ya comunicaremos Michaela y yo con vosotros en unos días. Adiós —Tras despedirse, Marcos apagó la PDA y se la guardó en el pantalón.

Las chicas encontraron a Morís y Nick y los liberaron de sus ataduras. Nicole tras ver el poco tiempo que quedaba para salir de la ciudad tomó una decisión, en un principio no se aceptó a la primera, pero no quedaba demasiado tiempo para salir de allí y llegar al helipuerto. Ella iba en busca de Ashley y los demás tenían que localizar las armas que los soldados les quitaron y si era posible, debido a que la munición casi se les había agotado, robar alguna de las ametralladoras de los soldados.

Nicole corría por los pasillos desarmada completamente, el cuchillo se lo dio a Nick y la navaja a Emi, solo tenía para defenderse su propio cuerpo. El problema de su cuerpo es que no habían pasado ni 12 horas desde la paliza que se dio con Michaela en los laboratorios, desde el golpe que le dio la onda expansiva de los misiles y desde los golpes que sufrió por parte del soldado que intentaba abusar de ella. A pesar de que hace varias horas había podido dormir un poco y Emi se había encargado de tratarle las heridas en dos ocasiones, su cuerpo seguía agotado, dolorido, lleno de moratones y cortes.


Nicole corría por un pasillo buscando con la mirada a Ashley, pero nada mas cruzar por delante de una esquina, una pierna asomó y la rubia, víctima de la zancadilla, cayó al suelo. Esta se giró para ver a su agresor, pero no le dio tiempo ya que nada mas hacerlo tuvo que rodar hacia la izquierda para no recibir un hachazo. Nicole tras esquivar el golpe se puso en pie rápidamente.

—Volvemos a vernos rubita

Michaela miró a Nicole con una amplia sonrisa, mostrando los dientes y apoyando el mango del hacha en el hombro.

—No, tú, otra vez, no... —Dijo Nicole con cierto tono de desesperación

—¿Buscas a Ashley?

—¿Dónde está?

—Pobre e indefensa Nicoleta...

—¿Cómo me has llamado? —Dijo Nicole arqueando una ceja

—Siempre te jodió que te llamara así, por eso lo hacía jajajaja. Mírate, tan agotada, seguro que no puedes defenderte tan bien como de costumbre. Ahora mismo serías una presa fácil para mi. Pero esta vez no te mataré, voy a dejar que mueras junto a la ciudad y tus compañeros, te mostraré donde está Ashley ¿de acuerdo?

Nicole asintió con la cabeza a pesar de saber que podría ser una trampa, pero no había tiempo y aquel sitio estaba lleno de habitaciones. Nicole había llegado a la conclusión que estaban en el nuevo hotel que se construyó no hace mucho en la ciudad. Nicole iba delante de Michaela mientras está, detrás de la rubia y con hacha en mano la iba guiando.

Al rato llegaron a una sala grande, un comedor vigilado por cuatro soldados armados y junto a ellos estaba Ashley sentada en una silla, atada y amordazada.

—¡Ashley! —Gritó Nicole

Esta elevó la cabeza y miró a la rubia al tiempo que sus ojos desbordaban en lágrimas.

—Veo que traes compañía Michaela

Nicole vio a Marcos sentado en un sillón y leyendo una revista de deportes con toda la tranquilidad del mundo.

—Supongo que sabes sobre la historia de Ashley ¿no? —Preguntó Marcos

—Si, me contó lo que hicisteis con ella, Matt y Maya. Lo que vivió allí y como consiguió escapar ella sola. —Respondió Nicole muy seria

—Maya fue liberada y lo último que supe de ella es que está o estaba con un grupo de supervivientes que Esgrip vigila y en cuanto a Matt, al final la organización se salió con la suya, él trabaja para Esgrip, es uno de los mejores soldados de la organización y además es un miembro del grupo que formamos Michaela, yo y otra chica que está ahora con él cumpliendo una misión.

Ashley miraba y escuchaba muy atentamente lo que dijo Marcos sobre aquellas dos personas que vivieron con ella en ese periodo de tiempo que estuvo encerrada allí y de quienes no volvió a saber nada mas cuando consiguió escapar. Le alegraba que Maya estuviera con otra gente, pero le incomodaba que al igual que a ella, Esgrip la estuviera vigilando y le costó creer en un principio que Matt acabara trabajando para la organización que tanto daño le hizo, pero supuso que al chico no le quedó otra y con el tiempo sus moral acabó cediendo a los constantes malos tratos que sufría día a día.

—Entonces si sabes su historia te habrá hablado de las habilidades que cada uno tiene a causa del virus que se les inyectó.

—Si, me dijo algo sobre el tema...

—¿Y sabes cual es su habilidad?

Nicole negó con la cabeza. Fue entonces cuando Marcos se puso en pie y desenfundó una pistola a medida que se acercaba a Ashley.

—¡No!, ¿¡que le vas hacer!?

Nicole intentó ir a detener a Marcos, pero los soldados se lo impidieron apuntándola con sus armas. Entonces Ashley miró a asustada a Marcos cuando este le apuntó a la cabeza por unos momentos con una media sonrisa dibujada. Fue entonces cuando le apuntó a las piernas y le pegó un tiro en cada una. Ashley chilló de dolor como pudo, pero la mordaza no la dejaba gritar todo lo que hubiese querido. Nicole, asustada intentó dar un paso hacia adelante para ayudarla, pero una vez mas, los lasers de las armas le apuntaron.

—Ahora, contempla esta maravilla —Le dijo Marcos

Entonces Nicole miró sorprendida las rodillas sangrantes de Ashley y estas comenzaron a expulsar poco a poco las balas, hasta que estas salieron solas de las rodillas para caer al suelo, acto seguido los orificios de entrada de las balas comenzaban a cerrarse poco a poco. Nicole miró sin poder creerlo aquel acontecimiento, aquello era imposible, lo que estaba viendo no podía estar pasando de verdad y por la cabeza de Nicole pasaron incontables pensamientos a cerca de las habilidades de Maya y Matt, el virus y las pruebas a la que los sometieron a los tres para conseguir esas habilidades tan fascinantes como la regeneración de Ashley.

Nicole miró a la joven y se percató de su rostro, pálido y agotado. Esto le extrañó y recordó que Ashley le dijo la noche anterior que aquellas habilidades tenían un efecto segundario. Entonces se dio cuenta de que Marcos la miraba.

—Impresionante, ¿verdad? Tiene algunos defectos, cada vez que se regenera, su corazón tiende a fallar con mas frecuencia, su cuerpo se acaba debilitando, cuantas mas veces use esta habilidad, mas facilidad tendrá su corazón de fallar, provocándole que su corazón llegue a pararse algún día y provocarle la muerte. Matt, Maya y Ashley, los tres tienen alguna extraordinaria habilidad, los tres han sufrido algún efecto segundario por el virus y los tres tienen algún punto débil. Al fin y al cabo, por mucha habilidad que tengan, no son inmortales. Ashley, al igual que un zombie, se la puede matar de un tiro a la cabeza, pero no a ninguna otra parte del cuerpo.

Nicole no supo que decir, estaba fascinada por lo que vio y al tiempo horrorizada al saber de aquel efecto segundario y de lo que tuvieron quehacer con ella y sus otros dos compañeros para dotarles de semejantes habilidades.

—Y bueno Nicole, se supone que tú y tus amiguitas teníais que estar ocupadas con mis hombres, pero conseguísteis escapar y matasteis a uno de ellos. Por lo tanto ya sabes ese dicho ¿no?, ojo por ojo y diente por... —Marcos quien apuntaba a Nicole, no pudo terminar la frase

—Que ojo por ojo ni ostias —Se apresuró a decir Michaela

—¿Qué te ocurre Michaela?

—No quiero que la mates, eso sería demasiado bueno para ella. Quiero que sufra quedándose en Stone City hasta su destrucción, viendo la muerte de la ciudad, sus amigos y como tras tanto esforzarse para salir de la ciudad, hayan acabado así, sin conseguir escapar.

—De acuerdo. Pero el resto de soldados están buscando a sus amiguitos y estoy seguro que alguno acabará cosido a balazos.

Fue entonces cuando se escuchó de fondo un tiroteo.

—Parece que se está celebrando una fiesta. ¿Qué te parece si nos unimos a ella Marcos? —Propuso Michaela

El resto del grupo estaba en mitad de un gran tiroteo con los soldados, habían conseguido coger algunas ametralladoras de los soldados muertos, ya que sus armas se habían quedado sin munición durante el intesante intercambio de balas.

—¡Tenemos que encontrar a Nicole y a Ashley!

Consiguió comunicar Nick al resto de sus compañeros con un grito, el tiroteo era tan ruidoso que para que Nick pudiera comunicarse con sus compañeros, quienes estaban distribuidos por la estancia tras algo que cubrirse, tenía que decir todo a gritos y estos contestarle de igual forma.

—¡Antes hay que librarse de estos tios! —Respondió Emi sin dejar de disparar con la ametralladoras

—¡Cubridme, voy a salir! —Gritó Nick

—¿¡Qué coño vas a...!?

Sin poder terminar la frase, Morís vio como Nick salía de su escondite detrás de un pilar y corriendo como si no hubiera mañana, se dirigió a la salida al tiempo que soltaba pequeñas ráfagas de balas contra los soldados y se cubría para no recibir ningún disparo, al mismo tiempo sus compañeros le cubrían. Cuando Nick estaba al llegar a la salida de la sala, Marcos entró con pistola en mano a la estancia y apuntando a Nick hizo que este parara su carrera en la búsqueda de las rubias.

—¿A donde crees que vas? —Dijo Marcos con una sonrisa

Fue entonces cuando, tras entrar Marcos, entró Michaela y los soldados con Nicole y Ashley.

—¡Alto el fuego! —Gritó Michaela

Todos, tanto los soldados como los compañeros de Nicole dejaron de disparar y atendieron.

—¡Bien, soldados, retiraos e id a los helicópteros del helipuerto, solo quedan 30 minutos para la destrucción de la ciudad! —Ordenó Michaela

Todos los soldados obedecieron y abandonaron la sala, quedando solo el grupo con Michaela y Marcos. Michaela tras liberar a Nicole, se llevó como rehén a Ashley, apuntándole con la pistola a la cabeza, si alguien intentaba algo dispararía, así lo dejó claro antes de abandonar junto con Marcos la estancia.

—¡Tenemos que ir tras ellos! —Gritó Emi

Nick le dio a Nicole una ametralladora G36 de uno de los soldados muertos que había por el lugar.

—Si, pero también tenemos que conseguir algún helicóptero... Emi, Débora, vosotras id a por un helicóptero, el helipuerto tiene que estar en la parte trasera del hotel, encargaros de conseguirnos uno y que no se los queden todos esos soldados. Necesitamos uno de esos vehículos para salir de aquí. Morís y Nick, venid conmigo, tenemos que recuperar a Ashley —Ordenó Nicole

El grupo obedeció y Emi y Débora, armadas con las ametralladoras salieron por la puerta por la que se fueron los soldados, mientras que Nick, Morís y Nicole siguieron a Michaela y Marcos. Al cabo de un rato, Nicole y los chicos encontraron a Marcos y Michaela junto con dos soldados y Ashley a punto de salir por una puerta.

—¡Alto! —Gritó Morís

Este sujetó la ametralladora y al igual que la rubia y Nick, apuntaron a estos.

—¡Soltad las armas y liberad a la chica! —Gritaba Nicole

La rubia ya con el dedo en el gatillo no dudaría en abrir fuego, pero con el miedo a que usaran a Ashley como escudo.

—¿Te encargas tú? —Le preguntó Michaela a Marcos

—Encantado, tú y los soldados terminad de asegurar los helicópteros. Faltan las dos mujeres esas que van con este trio, estoy seguro que irán a por uno de los helicópteros. —Contestó Marcos

—Está bien, pero date prisa, no voy a esperarte eternamente

Michaela agarró a la amordazada Ashley y abandonó la estancia junto con uno de los soldados, dejando a Marcos y al otro soldado con Nicole y los chicos.

—¿Qué os parece si solucionamos esto limpiamente?, sin armas, al menos que queráis un derrame de sangre y entonces lamenteis otra pérdida y no podáis recuperar a la chica —Propuso Marcos

Este lanzó sus armas al suelo y acto seguido el otro soldado, un tipo alto y muy musculoso, como Marcos, ambos eran el doble de musculosos que Morís y Nick. Nicole hizo lo mismo y los chicos igual. Si alguno era herido de bala, lo mas probable es que muriera y no pudieran escapar de Stone City y Nicole no recuperaría a Ashley.

—Esta bien, empecemos... —Dijo la rubia

Esta se puso en guardia al igual que Marcos y el soldado. Pero entonces sintió en su hombro la mano de Nick.

—Déjanos esto a nosotros, tú vete a por Ashley

—Está bien, que se vaya, ya me ocuparé mas tarde de ella —Dijo Marcos sonriendo

—¿Qué?, necesitáis ayuda, ¿habéis visto como son?, ¿podréis con ellos? —Preguntó Nicole

—No te preocupes, tú ves a por Ashley, puede que no sepamos pelear tan bien como tú, pero sabemos defendernos. Además, estás en un estado lamentable, tu cuerpo ya sufrió mucho y no durarías mucho peleando, estás agotada y por lo tanto eres presa fácil para estos tipos. —Dijo Morís

Nicole se lo pensó unos segundos y sabía que Morís tenía razón, su cuerpo no soportaría muchos mas golpes. Entonces agarró la ametralladora y cruzó la puerta por donde se fueron Michaela y Ashley. Mientras, Morís y Nick se preparaban para una pelea cuerpo a cuerpo con Marcos y el soldado.

Mientras, ya en el helipuerto, Emi y Débora llevaban rato en un tiroteo con los soldados. Tras conseguir asegurar uno de los tres helicópteros, trataban de defenderlo hasta que el resto del grupo regresara y así poder huir de la ciudad todos juntos. Quedaban 20 minutos para el fin y Nicole seguía recorriendo los pasillos en busca de Ashley. Morís y Nick estaban recibiendo de lo lindo en aquella pelea, pero ambos intentaban encajar de vez en cuando golpes en el cuerpo de su contrincante, Nick se enfrentaba a Marcos y Morís al soldado, por mucha resistencia que tuvieran soportando los poderosos puños de sus contrincantes, Morís y Nick no aguantarían mucho.



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Parte 3: La última escapatoria
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Nicole llegó al helipuerto, allí Emi y Débora habían acabado con la vida de la mayoría de aquellos soldados, pero aun había algunos que prefirieron retirarse para escoltar a Michaela y a Ashley a uno de los dos helicópteros. Los cinco soldados que quedaban entraron en el helicóptero con Michaela y Ashley, desde allí disparaban a Emi, Débora y Nicole, quienes se ocultaron detrás de un muro, ocultándose y devolviéndoles el fuego.


—¿¡Y los chicos!? —Preguntó Débora

Emi se asomó rápidamente y disparó contra los soldados, pero para su sorpresa, no disparó ni una sola bala. Los soldados se percataron y desde el helicóptero que ya estaba suspendido en el aire a pocos metros del suelo esperando a Marcos, se asomaron y dispararon hacia Emi. Pero Débora agarró a tiempo del brazo a la asiática y de un tirón la ocultó detrás del muro.

—Joder, me quedé sin munición... —Dijó Emi molesta

—Yo igual —Contestó Débora

—Débora, que los chicos están luchando contra ese Marcos y un soldado. Como ya habéis visto, Ashley está en ese helicóptero con Michaela y los soldados, por eso tenemos que tener cuidado al disparar, no quiero darle a Ashley... —Dijo Nicole sujetando su ametralladora

—Entiendo, pero ¿por qué la quieren a ella? —Preguntó Débora

—Ya os lo explicaré a su debido tiempo, esto tiene que ver con las habilidades esas que nos explicó al contarnos su historia.

La rubia se asomó por encima del muro, el aire que provocaban las hélices del helicóptero hacían que la dorada melena de Nicole se agitara con fuerza, entonces con los ojos semi cerrados por el aire, distinguió a Ashley en el interior del helicóptero. Los soldados la vieron y entonces dispararon contra ella, pero la rubia se volvió a esconder cuando se percató de que la vieron. Emi miró con preocupación su reloj del pulsera, quedaban 10 minutos para que todo acabara y aun no se sabía nada de los chicos.

—Nick, Morís, ¿donde estáis?... —Susurró Emi preocupada

Entonces la puerta que conectaba el patio con el hotel se abrió de golpe, todas las miradas se dirigieron allí para lograr ver a Marcos, tenía la cara hinchada y llena de moratones. Caminó unos pasos y detrás de él estaba Nick, con una pistola apuntando a la espalda de Marcos, seguido de Nick apareció Morís, su ropa estaba llena de sangre y el soldado que estaba con Marcos no se encontraban con ellos, mientras las chicas aguantaban el ataque de los soldados, Nick y Morís no tuvieron mas remedio que jugar sucio y en un despiste de Marcos y el soldado, ellos les arrebataron las armas, Morís mató al soldado y Nick apuntó a Marcos, no les quedó mas remedio, si no hubieran hecho eso, hubieran perdido el combate.

Michaela se asomó al exterior del helicóptero y ordenó al piloto que descendiera, este obedeció. Una vez en el suelo, Michaela, Ashley y los soldados salieron de dentro del vehículo aéreo. Las chicas salieron detrás del muro y se reunieron con los chicos.


—¿¡Cómo coño te has dejado coger imbécil!? —Gritó Michaela enfadada

—¡Lo siento jefa, pero no fue mi culpa, estos tramposos me apuntaron con una pistola mientras luchábamos!

—¿¡Y por que demonios no les pegastes un tiro y ya está!? ¡mucho músculo y poco cerebro, no eres mas que un estúpido Marcos! —Gritaba Michaela rabiosa

Marcos no dijo nada, solo agachó a cabeza.

—¡Tú, bruja, si tú Michaela!, hagamos un trato ¿te parece? —Dijo Nick

Tanto Nick como Morís presentaban un aspecto lamentable, tenían la cara mas hinchada, la nariz les sangraba y tenían el cuerpo llenos de moratones, su aspecto era peor que el de Marcos, se les notaba agotados y doloridos, pero a pesar de eso, ambos se intentaban mostrar lo mejor posible a los ojos de sus enemigos.

—¿¡Cómo me has dicho negrata!? —Gritó Michaela

Aquella mujer apretaba con fuerza los dientes y las manos y deseaban matar de la forma mas lenta y dolorosa a Nick por decirle bruja, la rabia de Michaela era inmensa, pero consiguió calmarse un momento para preguntar.

—¿Qué trato?

—Marcos por Ashley, nos la intercambiamos y cada uno escapamos en un helicóptero, además, ya no te quedan tanto soldados como para usar los dos —Dijo con una sonrisa Nick

Michaela se quedó en silencio, solo quedaban cinco minutos y por fin asintió

—Está bien, acepto —Dijo con una sonrisa

Michaela hizo entrar a los soldados al helicóptero y le quitó a Ashley la mordaza y las cuerdas, la chica estaba libre de sus ataduras, pero Michaela aun la sujetaba con fuerza del brazo. Nicole habló con sus compañeros, Morís fue al helicóptero para ponerlo en funcionamiento y Emi, Débora y Nick fueron con él, nada mas hacer el intercambio los helicópteros despegarían cada uno por su lado. Mientras, ella se encargaría de entregar a Marcos y con pistola en mano, Nicole ya estaba lista para el intercambio.

—¿Estás lista Michaela? —Preguntó la rubia

—Adelante

Michaela y Nicole liberaron a Ashley y Marcos y cada uno fue corriendo hacia sus compañeros. Marcos quien corría a toda velocidad, llegó junto con Michaela.

—Ya sabes que hacer —Le susurró este al oído

Michaela no dijo nada, solo vio la escena de Ashley corriendo y gritando el nombre de Nicole al tiempo que sus ojos desbordaban en lágrimas por estar tocando la libertad de la ataduras de Esgrip y pronto las de Stone City junto con sus compañeros. Ashley corría hacia Nicole y esta la esperaba sin moverse del sitio, con los brazos abiertos esperando a recibirla con un fuerte abrazo, mientras que desde los helicópteros, los soldados y los compañeros de Nicole miraban la escena.

Fue entonces cuando Nicole tuvo un extraño presentimiento, todo salió demasiado bien y fue entonces cuando miró a Michaela, a lo lejos, delante de su helicóptero y junto a Marcos, con una perversa sonrisa y apuntando a Ashley con una pistola. En el rostro de Nicole se dibujó el terror.

—¡Ashley cuidado! —Gritó Nicole

La rubia corrió hacia Ashley en un intento de protegerla, esta miró hacia atrás y vio a Michaela apuntándola con la pistola, después volvió a mirar hacia Nicole, en cuyo rostro se reflejaba la preocupación y el miedo, por desgracia, esa fue la última visión de Ashely... Un disparo sonó y una bala penetró en la cabeza de Ashley, quien cayó muerta al suelo, de su cabeza comenzó a emanar ríos de sangre y sus ojos quedaron abiertos, en ellos que se reflejaba a Nicole corriendo hacia el cadáver de Ashley.

—¡Esto es para que te acuerdes de mi Nicole! —Gritó Michaela

Ella y Marcos entraron en el helicóptero cuando Nicole llegó al cadáver de Ashley, la rubia sujetó el cuerpo entre sus brazos y llorando se disculpó de haber sido tan tonta para creer que todo saldría bien y que Michaela no tramaría nada, si hubiese sido mas lista se hubiera percatado de que su hermanastra haría algo para impedir que Ashley acabara con Nicole...

El helicóptero de Michaela y Marcos ya estaba suspendido en el aire y Nicole gritando de rabia se levantó del suelo y empuñando la pistola disparó al helicóptero, pero sin éxito, las balas solo dieron en las zonas metálicas del helicóptero o simplemente fallaron los tiros. Las balas se agotaron, pero a pesar de ello, Nicole siguió apretando el gatillo, cuando el helicóptero se fue, Nicole lanzó la pistola por los aires y cayó de rodillas ante el cuerpo de Ashley.

—¡Nicole rápido no queda tiempo! —Gritó Débora

Nicole cerró los ojos de Ashley y tras un último ``lo siento´´ , se secó las lágrimas, cogió algo de ella y fue corriendo al helicóptero. Este despegó y ya en las alturas, saliendo de Stone City, Nicole y el resto vio por última vez lo que quedaba de Stone City, el centro de la ciudad y desde las alturas, la base militar, en la que no se apreciaba nada de movimiento desde el exterior, seguramente todos sabían lo del misil de alguna manera y corrieron a ocultarse en el búnker. Entonces, en las alturas y ya fuera de Stone City, el grupo miró por las ventanas como el tercer y último misil cayó en el centro de la ciudad, provocando un tercer infierno que arrasó con todo lo que quedaba, una increíble explosión y ardiente onda expansiva arrasó con todo lo que quedaba en pie, la onda expansiva fue tan fuerte que a pesar de que el helicóptero ya se encontraba fuera del terreno que ocupaba Stone City, registró una serie de violentas turbulencias.

El helicóptero ya se encontraba lejos de Stone City y todos parecían haberse calmado tras los últimos sucesos.

—Siento lo de Ashley... —Dijo Débora tristemente

—Bueno, al menos, podrá descansar en paz, aun que no como ella quería, con nosotros... —Dijo Morís mientras pilotaba el helicóptero.

Nicole no dijo nada, solo miraba por la ventana, su larga melena rubia caía sobre sus hombros y su rostro expresaba tristeza a la vez que su mirada se perdía en el firmamento, no se sentía bien con ella misma, estaba segura que podría haber impedido aquello. Fue entonces cuando notó que alguien le tocaba el hombro.

—Nicole —Dijo Emi

La rubia miró a la asiática y esta le puso algo en la mano, Nicole vio que se trataba de su coletero.

—Te lo olvidaste en aquella sala, cuando aquel soldado intentó... bueno, ya sabes...


Nicole sonrió y le dio las gracias, acto seguido la rubia volvió a hacerse su típica coleta. Entonces, tras terminar de hacerse la coleta, sintió que alguien le apretaba la mano, sus ojos se encontraron con los de Nick, este le miraba con una sonrisa.

—Es hora de empezar una nueva vida —Dijo entrelazando sus dedos con los de Nicole

—Chicos, ¿hay algo que deberíamos saber? —Preguntó Débora viendo aquella escena

Nick y Nicole sonrieron al ser el centro de atención de sus compañeros.

—Ya os lo contaremos todo, ahora como bien dijo Nick, es hora de empezar una nueva vida —Concluyó la rubia


El helicóptero siguió su camino con los supervivientes, rumbo a un nuevo y esperanzador futuro en el que cada uno comenzaría una nueva vida, lejos de aquel infierno en el que se volvió Stone City.



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Epílogo: Nuevas amistades
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Unos meses después de la caída de Stone City...
12 de octubre de 2012

Habían pasado unos meses desde que Nicole y los suyos habían escapado de Stone City, cada uno intentó hacer su vida como pudo en aquella nueva ciudad en la que se habían asentado. Emi y Morís aplazaron su viaje a Japón y España por que Nicole lo pidió.

Semanas después de que Stone City fue destruida, el ejército americano consiguió encontrar y evacuar con helicópteros a supervivientes de Stone City que se habían salvado dentro de un búnker que se asentaba bajo la ya inexistente base militar del centro de la ciudad. Algunos de aquellos supervivientes, durante el tiempo que estuvieron en Stone City después de la destrucción y antes de la evacuación, trabajaron temporalmente con el ejército para ayudar al resto de supervivientes, ya que debido al incidente con los monstruos, el número de militares se había reducido bastante, llegando haber mas civiles que militares en el búnker y en alguna que otra ocasión hubo problemas de convivencia entre civiles y soldados y ya que muchos civiles perdieron la esperanza de escapar y se había llegado a escuchar rumores de que grupos de civiles se querían sublebar a los soldados para tomar el control de todo el búnker, sus suministros, las armas y personas. Por lo que no quedó mas remedio que alistar a civiles capacitados para diferentes situaciones en el ejército para que ayudaran a preservar el orden hasta que se efectuara la evacuación.

Tras la evacuación, muchos supervivientes y soldados dieron a las autoridades y medios televisivos diferentes testimonios sobre lo que muchos habían vivido en Stone City durante los eventos ocurridos, Nicole y los suyos, al igual que personas de todo el mundo habían estado pendiente de todas las noticias que había sobre Stone City y los muchos testimonios de diferentes supervivientes que se divulgaban por medio televisivo, la prensa o internet. Nicole ya había dado su testimonio al igual que sus compañeros a las autoridades, pero se negaron a salir en medios televisivos, lo que lamentaba es que durante su escapada de Stone City, cuando fue capturada por Michaela y llevada ante Marcos y Ashley, le quitaron los informes que encontró ella y su equipo en la comisaría de policía y que hablaban de los supervivientes a los que Esgrip vigilaba y las órdenes que debían de seguir los soldados de la organización y los destruyó poco antes de llevarse a Ashley y a Nicole al tiroteo entre los compañeros de las chicas y los soldados. Si hubiera tenido aquellos informes hubiera tenido pruebas suficientes para que investigaran a Esgrip, ya que al parecer, otros supervivientes de Stone City no habían mencionado en ningún momento a dicha organización, desconocían la relación entre Esgrip y el incidente de Stone City.

En la ciudad en la que se asentaban Nicole y los suyos y donde se habían llevado a vivir de forma temporal a la mayoría de afectados que no tenían a donde ir, poco después de que se evacuara a todos los supervivientes y se hicieran los miles de testimonios sobre el caso, se hizo en el cementerio de la ciudad un monumento en recordatorio a las víctimas de Stone City. La ciudad en la que vivía Nicole, era la ciudad mas cercana al lugar en el que se situaba su ciudad vecina, Stone City. Este monumento que se situaba en el centro del cementerio, se trataba de un ángel femenino ataviado con una toga, descalza, con las alas desplegadas, con la cabeza mirando ligeramente hacia arriba y alzando la mano derecha, en la que sujetaba una cruz, el ángel estaba hecho de mármol y estaba de pie en un pedestal, también de mármol con una placa de oro en el que estaba escrito, ``En memoria a las víctimas de Stone City´´, alrededor del monumento había un gran manto de ramos de flores de todo tipos de colores depositados en jarrones o simplemente colocados en el suelo, cerca del monumento y resto de flores, todas aquellas coloridas flores las fue dejando allí gente que perdió a sus familias y amigos en Stone City y que las dejaba allí en recuerdo de sus seres queridos.

Cierto día, Nicole y los suyos visitaron el cementerio, este estaba vacío a simple vista, todos vestidos con trajes negros de luto y Nicole llevaba un gran ramo de rosas rojas en las manos. Emi, Morís, Débora, Nick y Nicole llegaron al monumento tras atravesar todo el cementerio y hasta llegar al centro de este. Todo estaba en silencio, nadie hablaba y nada se escuchaba, todo estaba bastante desierto, Nicole supuso que era porque se anunció que aquella tarde iba a llover y habría tormenta, ya que desde que se hizo el monumento, el cementerio era visitado con frecuencia por muchas personas. El viento sacudía levemente las ramas de los árboles, las hojas muertas de los árboles que habían esparcidas por suelo se desplazaran por el aire o bien arrastrándose por el suelo y el cabello suelto de las tres chicas se agitaba levemente.

Entonces el grupo se detuvo cuando Nicole hizo un gesto con el brazo izquierdo, delante del ángel de mármol había una persona de espaldas, por su físico se podía apreciar que era un hombre, este iba también con una vestimenta negra y vestía principalmente con una gabardina negra. Nicole y los demás lo miraron desde cierta distancia, el hombre de la gabardina negra colocó un ramo de rosas blancas en los pies del ángel y se quedó parado mirando aquella estatua. Nicole se acercó lentamente y se colocó a su lado sin decir nada y dejó el ramo de rosas rojas también a los pies del ángel. Tras hacer esto, Nicole miró de reojo al hombre quien estaba de perfil y vio que era bastante joven, no tendría mas de veinte años, se trataba de un joven de cabello corto y oscuro, era de la misma altura que Nicole o ligeramente mas alto que ella, de ojos oscuros y miraba serio al ángel, el flequillo del joven se mecía lentamente en la dirección del viento y su rostro era hierático, tras un rato sin pestañear suspiró y se giró para marcharse, con las manos en los bolsillos caminaba hacia la dirección de los compañeros de Nicole, pero este parecía que los ignoraba, ya que no miró a ninguno.

Nicole se giró para ver como se marchaba lentamente el joven.

—¿Davis? —Preguntó Nicole mirando hacia el joven

Este se paró al escuchar su nombre y se giró para mirar a la rubia.

—¿De que me conoces?

Nicole caminó hacia él y cuando lo tuvo delante le ofreció la mano, el joven respondió al apretón de manos extrañado de que ella supiera su nombre, él no la conocía de nada.

—Mi nombre es Nicole, y ellos son mis compañeros Morís, Nick ,Débora y Emi —Dijo Nicole presentándose ella y a sus compañeros

—Encantado —Respondió simplemente el joven


—Eres uno un superviviente de Stone City, sobrevivistes con la ayuda de tus compañeros a ese infierno y por lo que se, ayudastes a los militares a mantener el orden entre los supervivientes que había en el búnker del centro de la ciudad en las semanas que pasaron hasta que os evacuaron, ¿me equivoco?

—Sabes demasiado, ¿de que me conoces? —Preguntó Davis extrañado

—Te estuve investigando, para poder localizarte y hablar contigo. Yo y mis compañeros somos supervivientes de Stone City y escapamos por nuestra cuenta antes de que los misiles destruyeran toda la ciudad, también fui policía en la ciudad y durante mis aventuras por aquel infierno, descubrí que a ti, a tus compañeros y otros supervivientes os estaba vigilando Esgrip

—¿Qué es Esgrip?

—No te preocupes, luego te lo explico, acosa es que necesito hablar contigo en algún lugar mas cerrado, quisiera charlar tranquilamente, este asunto es largo de explicar.

—Lo siento, pero no tengo tiempo para estás cosas

El joven se dio la vuelta y comenzó a marcharse. Nicole no podía dejar que se fuera.

—¡Espera!, todo esto lo hago por tu bien, puede que Esgrip te esté buscando, a ti y a tus compañeros, al igual que al resto de esos otros supervivientes como Allen, Eriel, Maya, Nika o Dyssidia y el resto que iba con ese grupo.

Davis volvió a pararse, todos aquellos nombres les sonaban, Allen era amigo suyo y murió a manos de dos chicas según descubrió por las filmaciones de las cámaras de vigilancia de Stone City, además de que en el cadáver de Allen encontró una foto en la que salía él con Riliane y otras chicas bajo el nombre de Dyssidia, Maya y Nika y sabía que dos de esas chicas de la foto eran las mismas que asesinaron a Allen y Riliane.

—¿Cómo sabes eso? —Dijo extrañado y volviéndose hacia Nicole

El joven se acercó a Nicole, quería respuestas y las quería ya.

—También se que conociste a Tom y yo le encontré muerto en el hospital, mediante las grabaciones de las cámaras de la ciudad te vi entrando al hospital con él y luego salir solo... Te contaré todo lo que quieras, hasta el mas mínimo detalle, pero dime, ¿tú matastes a ese niño?...

Davis se quedó en silencio y apartó unos momentos la mirada de Nicole, tras unos momentos en silencio, contestó a las pregunta.


—Si. Pero no es lo que parece, él ya estaba muerto y lo hice por defensa, eso fue una de las peores cosas que hice en mi vida y a día de hoy recuerdo ese momento entre otros muchos cuando cierro los ojos... ni te imaginas lo mal que me sentí, matar a un niño pequeño, indefenso y al que sabes que debes proteger hasta con tu vida...

Todos se quedaron en silencio, Emi, Morís y Nicole se les reflejó en el rostro una inmensa tristeza a la que Débora y Nick no entendían, ya que no llegaron a conocer a Tom.

—Entiendo, se a que te refieres... —Respondió Nicole

Otro pesado silencio cayó entre ellos, pero una voz lo cortó.

—Haí estás sace, ¿nos vamos ya?

De entre las tumbas apareció un hombre cuyo aspecto era mucho mas mayor al de Davis.

—Am, hola Kyle, ¿y los demás?

—Ahora vienen, oye, ¿quienes son estos? —Preguntó Kyle

Cuando Davis fue a hablar, el resto de sus compañeros aparecieron pasando entre las tumbas, dos mujeres y un hombre, todos, al igual que Kyle y Davis, vestidos de negro.

—Tú como siempre largándote sin decir nada —Dijo una hermosa joven de cabello oscuro, cruzándose de brazos y arqueando una ceja

—Lo siento Zoey, por cierto, quería presentaros a unas personas.

Zoey iba acompañada de otra mujer de cabello castaño y de un joven bastante llamativo por su coloración de pelo.

—Chicos, ellos son, Nicole, Morís, Emi, Nick y Emi. Ella es Zoey, este es Kyle, ella es Karen y él es Matt.

Nicole repasó el nombre de Matt en su mente por un momento mientras le miraba atentamente su descolorido cabello, un grisaceo tan pálido que era mas blanco que gris y no pudo evitar pensar en el Matt de la historia de Ashley, pero prefirió descartar la idea, lo veía una tontería que pudieran ser el mismo, ¿que haría un soldado de Esgrip con ellos?, además parecía a simple vista un chaval normal y no un sanguinario asesino como el resto de soldados de la organización como los que se topó.

Ambos grupos se saludaron con apretones de manos, sin darse cuenta, unas gotas de lluvia comenzaron a caer y en poco tiempo comenzó a llover.

—¡Demonios! Voy a abrir el paraguas antes de que se me corra el maquillaje —Dijo Zoey

Tan presumida como de costumbre, pensó Davis. Pero lo gracioso fue que Débora tuvo una reacción similar y se cubrió con un periódico que alguien dejó sobre una lápida.

—¿Te has maquillado? —Preguntó Emi

—Claro, ¿crees que iba a salir sin maquillaje después de dormir poco?

—Si no te hubieras ido de fiesta a altas horas de la noche —Dijo Nick metiendo la pata con ella

—Aj, cierra la boca

—Venga chicos dejadlo ya... —Dijo Morís con un suspiro

—Oye Davis, por aquí cerca han abierto un nuevo restaurante, ¿que te parece si vamos todos a comer allí y hablamos de todo lo que haga falta?, además así nos contáis vuestra historia en Stone City y nosotros os contamos la nuestra, así nos conocemos mejor, ¿te parece?, además Morís trajo el coche para llegar antes —Propuso Nicole

—Me parece bien, Kyle también trajo el coche para no mojarnos, ¿os parece bien que vayamos? —Preguntó Davis a sus compañeros

—¡Me da igual, a donde sea mientras esté lejos del agua, no quiero que se me corra el maquillaje y vaya como una payasa por la calle! —Contestó Zoey

El resto estuvo de acuerdo y todos se fueron del cementerio, pero Akise agarró del brazo a Zoey y fueron un poco mas lento que el resto.

—Oye, ¿esta no es la hermanastra de Michaela? —Preguntó Akise

—Si, lo es, no me cabe duda, Michaela me enseñó una foto suya hace tiempo, tendremos que tener cuidado y avisar a Michaela y Marcos de que ella y los suyos siguen viva y encima que nos hemos encontrado con su grupo —Respondió Zoey

Akise asintió con la cabeza.

—Oye, vosotros dos, ¿es que no tenéis prisa? —Gritó Karen a ver que estos dos se quedaron algo lejos del resto.

—¡Enseguida! —Dijo Zoey al tiempo que salió a la carrera.

Akise miró desde la distancia por un momento a sacedog y después a Nicole. ¿Cómo cambiaran las cosas después de que estos dos grupos se encontraran?, se preguntó Akise, después corrió a reunirse con el resto del grupo.

                                         


lunes, 24 de junio de 2013

NUESTRA HISTORIA: JUEGO DE LA SUPERVIVENCIA


NUESTRA HISTORIA: JUEGO DE LA SUPERVIVENCIA
CAPÍTULO 12 - MEMORIAS DE ASHLEY

12 de junio del 2012
5:15 de la mañana

Silencio, un extraño y tenso silencio recorría las calles Stone City por la que el grupo de supervivientes habían escapado de la marea de muertos vivientes, algo de viento comenzaba a levantarse y a mecer la ramas de los árboles, oscuridad, una absoluta oscuridad ocultaba entre sus sombras a los montruos sedientos de sangre que acechaban en busca de presas, solo unas leves luces proyectadas por las farolas parpadeantes iluminaban ligeramente las calles. En los tablones de anuncios, en muros, farolas y puertas se podían ver carteles con un ``se busca´´ con fotos de niños, adultos, ancianos, mensajes rogando a aquellas personas que volvieran a casa, su familia la esperaba. Algunos carteles parecían ya muy viejos, pues estaban descoloridos y otros en cambio, parecían no llevar demasiado tiempo allí puestos.

Una chica de cabello rubio y corto se acercó a una casa con la puerta de madera y coge un cartel de aquellos de ``se busca´´ ya algo viejo y desteñido por el paso del tiempo, en la imagen salía su foto, salía mas joven que ahora y sonriendo, en el título ponía: Se busca a chica adolescente desaparecida hace unas semanas´´.

La joven tiró el papel al suelo, la puerta de la casa estaba medio abierta, solo tuvo que empujar levemente para abrirla del todo y en silencio, paso a paso comenzó a entrar en la casa, su vestido blanco de tirantes y su falda blanca estaban llenas de sangre, sus zapatillas blancas comenzaban a pisar cristales que había por el suelo, los cuales comenzaban a crujir, sus ojos oscuros miraban la casa de un lado a otro mientras caminaba lentamente por el pasillo. Entonces se detuvo en medio del pasillo, a la derecha estaba la entrada al salón, a la izquierda una escalera que subía a la segunda planta y todo recto la puerta que bajaba al sótano.

La joven se diriguió andando lentamente y en silencio al salón, toda la casa estaba a oscuras y sumida en un extraño silencio, aquella casa, alguna vez fue una casa familiar llena de risas, donde ella, sus padres y sus hermanos solían pasar agradables momentos familiares, apoyandose entre ellos en los buenos y malos momentos, una casa muy bonita que ahora se encontraba destrozada, cuadro rotos, muebles y cristales por el suelo, manchas de sangre por las paredes y el inmoviliario... Todo a oscuras, en silencio, la chica veía gracias a que las persianas del salón estaban levantadas y dejaba entrar la luz de las farolas cercanas que iluminaban ligeramente la estancia, entonces la chica vio el contestador tirado en el suelo,este tenía una serie de mensajes grabados, la rubia pulsó el botón y saltó el mensaje, un mensaje dirigido a ella de su madre:

–Ashley, soy mamá, cariño, si estás escuchando esto es que estás en casa y tus padres y hermanos la hemos abandonado, han venido a evacuarnos unos soldados, pero nos hemos separado del grupo, soldados y civiles han comenzado a morir cuando un grupo de zombies nos sorprendió de camino a la base militar que hay en el centro de la ciudad . Ashley... tu papá fue mordido por una mujer que estaba ya muerta, era uno de esos zombies, está muy mal. Si no estás escuchando esto, espero hija mia, que estés donde este te encuentres bien, por favor, por favor hija... quiero que sepas que te queremos y deseamos que estés bien, estés donde estés, te echamos mucho de menos... – decía aquella voz femenina con la voz quebrada, se notaba que aquella mujer estaba apunto de romper a llorar.

–Madre... –Respondió la joven con un tono bajo, casi susurrando al oir aquella voz maternal. Entonces saltó un segundo mensaje:

–Hija, si escuchas esto, quiero que sepas que estamos cerca del helipuerto, tu papá está cada vez peor, tu hermana pequeña, Miriam, está con mucha fiebre y tu hermano mayor Mike, salió en busca de medicinas hace un buen rato y no volvió, no se porque tarda tanto, hace mas de una hora que se fue y la farmacia no está muy lejos, estoy muy preocupada por él. Hija te quiero, quiero que lo sepas mi niña...– decía aquella mujer entre lágrimas. –Yo... ¿Sam?, ¿que haces en pie?, ¿Sam que haces?, Sam responde amor mio,¡Sam!, ¡Oh Dios Sam!, ¡no, no te acerques mas!... –Entonces la rubia escuchó en la grabación el grito de su madre y la grabación se cortó tras dejar como último sonido un extaño gemido idéntico al de muchos de los zombies que ya había visto.

Ashley cayó de rodillas al suelo, con los ojos llorosos, se llevó las manos a la cara y rompió a llorar, entendía que su madre había muerto a manos de su padre y seguramente también su hermana pequeña y probablemente su hermano, quien no volvió de su viaje en busca de medicinas. La chica lloró durante un buen rato, hasta que no pudo llorar mas, entonces decidió ponerse en marcha a algún sitio, no sabía donde ir, tal vez iba al centro de la ciudad o intentaba escapar de la ciudad por su cuenta, quien sabe, solo era una chica adolescente, sin familia, sin hogar e indefensa.

La chica se puso en pie tras unos momentos llorando y comenzó a andar de nuevo por el pasillo, al fondo la puerta estaba abierta, lentamente se diriguió a la calle, pero a mitad del pasillo, mientras pasaba sus dedos rozando una mesilla cubierta de polvo y dejando una marca por donde estos pasaban, hasta que sus dedos chocaron con un objeto. La joven se paró y miró un marco con una fotografía, agarró el marco con ambas manos y observó una foto donde salía ella, con sus hermanos y sus padres. Abrió el marco y sacó la foto, la dobló a la mitad y la guardó en un pequeño bolsillo que tenía su vestido.

Después abrió un cajón de la mesilla en busca de algo, en el interior del cajón había una cinta roja que le compró un día su madre, fue el último regalo que recibió por parte de ella antes de su desaparición. Lo cogió y mirándose a un espejo que había lleno de grietas en la pared, se miró al espejo y se lo ató a la cabeza haciéndose un lazo con el, después la chica salió por la puerta y echó un último vistazo hacia atrás, aun con los ojos rojos y llorosos, hacia lo que fue en un pasado el hogar en el que creció rodeada de su familia y del que tanto tiempo estuvo alejada...

Al mismo tiempo que Ashley descubría lo que ocurrió con sus padres en su casa por medio de la grabadora, en la discoteca Nick y Nicole estaban pasando apuros, como Débora, Morís y Emi en la iglesia o Liam y Carley en el autobús escolar.

-¡Cuidado! - gritó la rubia saltando hacia la derecha, dando una voltereta y poniéndose en pie sosteniendo su pistola cuando una de las dos criaturas se descolgó del techo, Nick repitió el mismo proceso que Nicole cuando la segunda criatura se descolgó del techo poco después que la primera, solo que él como única arma tenía aquellos puños americanos.

–¿Qué vamos hacer Nicole? –preguntaba Nick al ver como los zombies comenzaban a andar letamente hacia la dirección de ambos.

–¡Corre! –gritó la chica quien salió corriendo al igual que Nick evitando a los zombies. Los dos monstruos comenzaron a correr a gran velocidad hacia ellos, uno de esos seres saltó con una de sus afiladas garras en alto hacia Nick, este miró hacia atrás y salto hacia un lado evitando el golpe, aquel ser con su garra decapitó a un zombie que estaba en la misma dirección que Nick, el cual ya salió corriendo junto con Nicole hacia unas escaleras que subían a la segunda planta.

Tras llegar a la segunda planta, Nick cerró la puerta de la habitación a la que entraron, Nicole echó un vistazo rápido y vio que desde ese cuarto se controlaban las cámaras de seguridad, la música, la bola de discoteca y las luces de la discoteca. Entonces la puerta salió volando y las dos criaturas entraron de golpe, la puerta chocó con los mandos y entonces estos reaccionaron, todo se quedó a oscuras, luces de colores se encendieron y al igual que la bola de discoteca comenzaron a girar llenando de círculos de colores toda la sala de la planta baja.

Segundos después de apagarse las luces de la discoteca, de activarse las luces de colores y bola de discoteca se activó una música discotequera bastante pegadiza a todo volumen, Nicole y Nick se taparon los oidos por lo fuerte que sonaba la música, aquellos seres rosados parecían algo confusos ya que no paraban de mover la cabeza de un lugar a otro y a lanzar garrazos aleatorios en varias direciones como si no supieran donde se encontraban sus presas con exactitud, poco a poco los zombies iban subiendo la escalera, Nicole y Nick tenían que salir de ahí, pero esos dos monstruos estaban delante tapando la puerta por la que podían salir.

–¡Parece que son ciegos, se están guiando por el sonido por eso están confusos, no saben a donde atacar ya que la música rebota en todas direcciones, tenemos que aprovechar la oportunidad de salir de aquí ahora que están confusos! –gritaba Nicole a Nick.

Su voz se escuchaba poco debido a la fuerte música. Fue entonces cuando las dos criaturas saltaron a la vez en dirección a Nick y Nicole, estos a su vez se agacharon y las criaturas volaron por encima de estos, una vez cayeron al suelo, Nick y Nicole se pusieron en pie y salieron corriendo hacia la salida, una vez salieron por ella, se toparon con los zombies subiendo las escaleras lentamente.

–Yo me encargo de despejar el camino –gritó Nick mientras corría hacia los no muertos y se abría camino a puñetazos, haciendo que cayeran rodando por las escaleras.

Una vez bajaron Nick y Nicole a toda prisa hacia la planta baja, saltando o rodeando a los zombies que intentaban ponerse de nuevo en pie, un fuerte golpe aporreó violentamente la puerta y cientos de gritos se podían distinguir entre el sonido de la música.

–¡No me jodas! –gritó Nick al ver a un montón de zombies rompiendo ventanas y entrando a la discoteca, una gran horda fue atraida por la música que sonaba a todo volumen y sus luces paracían ser una invitación para los zombies de los alrededores, delatando la posición de ambos humanos.

–¡La puerta no aguantará mas! –respondió Nicole elevando mucho la voz para que esta sonara por encima de la música y Nick la escuchara.

En ese momento varios zombies entraban por las ventanas rotas y corrían hacia los dos supervivientes

–¡¡Corre, a la puerta trasera!! –gritaba Nick, quien cogió de la mano a Nicole y tiró de ella.

Ambos salieron corriendo mientras eran perseguidos por varios zombies que se diriguían a ellos corriendo y gritando, fue entonces mientras corrían iluminados por las luces de colores cuando sonó un golpe muy fuerte

–¡¡Oh Dios mio, corre Nick!! –gritaba Nicole al mirar hacia tras y ver como la puerta fue destrozada y una horda de incontables zombies entraban corriendo en la discoteca.

Cuando Nick y Nicole alcanzaron la puerta, la abrieron e inmediatamente la cerraron colocando un gran y pesado cubo de basura delante de la puerta. Nada mas hacerlo la puerta fue golpeada con increible violencia desde el otro lado, Nicole y Nick sin pensárselo dos veces salieron corriendo por un callejón, la música se escuchaba con fuerza hasta en el exterior, era cuestión de tiempo que atrajerá a una gigantesca marea de muertos.

Mientras tanto, en el autobús escolar, Carley apuntaba con la pistola a los zombies que venían de ambos lados del autobús, mientras Liam se desangraba en el suelo, aun con la mano en el cuello tapándose la herida, su piel cada vez estaba mas pálida y los zombies se acercaban a ellos desde ambos extremos del vehículo.

–¡¡Carley, vete, yo ya estoy acabado!! –gritaba el chico con el cuello cubierto de sangre y con lágrimas en los ojos

–¡No!, no puedo dejarte aquí Liam... –contestó la chica intentando poner en pie a Liam.

-No..Carley..yo..yo no puedo... –dijo el chico al tiempo que pegó un empujón a la chica.

–Pero aun podrás salvarte,seguro que hay alguna forma, recibiendo tratamiento médico o ...

–¡¡No!!, seamos realistas, me volveré en uno de estos monstruos y lo sabes, ahora vete.... - dijo el joven

–Lo siento Liam...

Carley salió por una ventana rota del autobús y salió corriendo por la carretera cuando escuchó gritar a su compañero, pudo ver a través del cristal como los zombies se avalanzaban a devorarle, la chica se fue corriendo aguantando sus lágrimas, sabía que no podía hacer nada por él. Lo último que pudo ver Liam antes de morir por los mordiscos de los zombies fue a una niña de traje blanco, decorado con flores carmesí de diversas formas, pelo largo y negro que le sonreía con una sonrisa enfermermiza y con la boca manchada de la sangre de Liam....

Mientras tanto, en la iglesia, Emi agarró con una mano su ametralladora P90 y disparó a la monja que atacaba a Débora, mientras que con la otra mano agarró del brazo al zombie que retenía a Morís y tiraba con fuerza del brazo del no muerto, gracias a esta doble acción por parte de Emi, Morís y Débora se pudieron liberar de los zombies que los atraparon.

Lo único malo fue que los zombie que estaban en la iglesia estaban a menos de un metro de Emi, uno de ellos se adelantó al resto y agarró a Emi por los hombros, esta forcejeó con el no muerto agarrándolo con sus dos manos del cuello y evitando que este le mordiera en el cuello. Débora agarró su pistola P226 y apuntó al zombie a la cabeza, tras unos segundos calibrando su puntería para no fallar el tiro apretó el gatillo y una bala atravesó el cráneo del zombie

–¿Estás bien? –preguntó Débora

–Si, gracias –contestó la joven.

Entonces miró al frente y se dio cuenta que el resto de los zombies estaban al lanzarse hacia ella, entonces Morís corrió hacia ellos y cuando estuvo cerca de los zombies utilizó un placaje haciendo que todos calleran de espaldas al suelo.

–¡Vamonos! –gritó Morís mientras salía corriendo hacia una salida trasera, a este lo siguió Emi

–Descansa en paz Clara... –dijo Débora mirando el cadáver de aquella monja zombificada.

Acto seguido salió corriendo en dirección hacia Emi y Morís. Los tres salieron de la iglesia y continuaron corriendo durante un buen rato. Llegaron hacia una verja que se encontraba derribada en el suelo, al fondo vieron algún que otro zombie muerto, un muro con salpicaduras de sangre ,a un lado del muro una puerta metálica y lo que parecía ser un gran bolso negro.

–¡Chicos! –la voz de Nicole advirtió a Morís, Emi y Débora.

Estos se giraron y vieron a Nicole, Nick y Carley saliendo de un callejón corriendo.

–Me alegro de esteis bien –dijo Morís con una sonrisa una vez que se acercaron a ellos

–¿Y Liam? –preguntó Emi

–Él... no lo consiguió...–respondió Carley con la cabeza agachada

Todos se quedaron un momento en silencio lamentados por la pérdida del joven.

–Tenemos que continuar... - dijo Nick rompiendo el silencio.

Sin contestar todos asintieron y continuaron hacia el muro, allí encontraron una bolsa negra que tenía varias cosas, algunos alimentos enlatados, un mapa de la ciudad, una brújula, alguna botella de agua, dos walki talkies, unas esposas con una llave, un pequeño botiquín y una caja de cerillas.

Nicole estuvo examinando todo, parece que alguien había dejado eso ahí por algún motivo, cogieron lo que les podían servir, el mapa, lo que quedaba en el botiquín y los dos walki talkies,el resto lo dejaron en la bolsa.

–Chicos, la puerta esta no se abre, parece que la cerraron desde el otro lado... –dijo Nick volviendo a donde estaba el grupo.

El resto estaba mirando el mapa, Nicole apuntó con el dedo donde se encontraban y en donde estaba el helipuerto, aun les quedaba algo lejos.

–Bien, ya sabemos por donde ir, ¿por qué no vamos por esta calle para acortar camino? –propuso Emi señalando con el dedo la calle a la que se refería.

–Es una buena idea, precisamente no tenemos tiempo que perder como para coger caminos largos –contestó Morís

El grupo tras un rato charlando por las calles que pasarían guardaron las cosas en la bandolera de Emi y se giraron, nada mas hacerlo vieron a una chica pasando a lo lejos andando por una calle. Pensaron que se trataría de un zombie que no se percató de la presencia del grupo, pero este andaba como una persona normal y a paso ligero, algo les hacían sospechar de que podría tratarse de un superviviente y no un zombie. El grupo salió corriendo hacia la calle por la que cruzó, que resultó ser la misma por la que tenían que ir.

–¡Oye!, ¡nosotros también somos supervivientes, espera! –gritó Nicole cuando ella y el grupo llegó a la calle y la vieron caminando por la carretera sola.

Esta se giró y al ver al grupo salió corriendo entrando en un callejón.

–¡Vamos tras ella! –gritó Débora.

El grupo enseguida salió corriendo hacia donde se metió aquella chica. Tras meterse por el mismo callejón vieron a la chica corriendo, estos continuaron siguiendola sin detenerse, todos salieron del callejón y cuando lo hicieron perdieron a la chica de vista.

–¿Dónde está?, no pudo ir muy lejos, casi la habíamos alcanzado –dijo Nick mirando a todas direcciones.
Entonces escucharon un ruido que provenía detrás de un coche, el grupo se acercó rodeando el coche y al hacerlo vieron a la chica escondida detrás de él.

–¡No me hagais daño, no quiero volver a ese lugar!, ¡por favor! –decía la chica de rodillas en el suelo al ver que entre todos la rodearon evitando que escapara.

–¿Qué dices?, oye nosotros no somos gente mala, solo unos sopervivientes que queremos escapar de la ciudad, no te vamos hacer daño, ¿de que huyes? - le respondió Nicole ayudando a la chica a ponerse en pie.

–De..de Esgrip, ¡sus soldados me buscan! –gritó la chica,a quel nombre hizo que todos los miembros del grupo se miraran entre ellos.

-¿Por qué te persiguen? –le preguntó Emi

–Ellos experimentaron conmigo, al igual que con otros dos chicos que conocí en las instalaciones secretas de Esgrip.

Justo cuando Nicole estaba al abrir la boca para decir algo, Carley la interrumpió alterada

–¡¡Mirad arriba!! –gritó mientras con el dedo índice señalaba al cielo

Todos miraron hacia arriba y con terror vieron aquella dos veloces estrellas fugaces que iban directas a la ciudad.

–Ya están aquí... –murmuró por lo bajo Nicole

Aquellas estrellas brillaban como ninguna otra lo hacía en el oscuro firmamento, eran los misiles que estaban al purgar media ciudad...

Nicole miró su reloj, este marcaba las 5:57 de la mañana, la joven expresó una cara de asombro y tmiró hacia atrás gritando que se pusieran todos a cubierto. El grupo salió corriendo lo mas rápido que podían para evitar la explosión, solo pasó unos escasos 3 minutos cuando el grupo sin dejar de correr se percató que por unos instantes la noche se volvió en día, el grupo miró hacia atrás y una cegadora luz hizo que cerraran los ojos unos escasos segundos.

Cuando la luz perdió fuerza y abrieron los ojos, una onda explosiva anunció que el infierno se desató sobre la pobre ciudad de Stone City. Nicole vio con espanto como a lo lejos, una enorme llamarada comenzó a extenderse por la ciudad devorando todo a su paso, acompañado de un ensordecedor ruido de la explosión. Justo entonces la poderosa onda explosiva, acompañada de un viento abrasador recorría a una velocidad increible toda la zona de la ciudad que iba a ser purgada. Nicole y los demás no les dio tiempo a reaccionar cuando la destructiva onda los alcanzó, haciendo que todos salieran volando por los aires varios metros y sintiendo como aquel viento abrasador que les provocaba un ardor en la piel, para acabar todos separados y cayendo en zonas aleatorias.

El cuerpo de Nicole impactó con fuerza sobre el capó de un coche, Morís y Nick chocaron contra una pared de ladrillos, Emi, Ashley y Débora calleron al suelo tras salir despedidas varios metros y Carley atravesó la vidriera de una tienda. Todos comenzaban a retorcerse de dolor en el sitio como si fueran gusanos, llenos de moratones y cortes intentaban ponerse en pie. Nicole nada mas bajarse del capó del coche cayó de rodillas al suelo, su cuerpo se resentía al impacto y le temblaba por el fuerte golpe, su cuerpo no paraba de quejarse a pesar de que esta intentaba ponerse en pie, pero al menorintento sentía un dolor atroz en la espalda.
La temperatura en la zona había aumentado o eso le parecía a los supervivientes, el panorama era desolador, los edificios de la zona en la que habían sobrevivido alejándose lo suficiente del radio de explosión, se vio afectada por la onda expansiva, casi todos los vehículos habían salido volando por los aires, no quedaba ni una sola ventana intacta en casas y comercios, todas habían quedado destrozadas.

–¡Chicos!, ¿¡os encontrais todos bien!? –gritó Nicole mientras se ponía en pie apoyándose en el coche en el que había impactado.

Todos, poco a poco comenzaron a contestar a Nicole que se encontraban bien mientras caminaban hacia ella reagrupándose todos, el aspecto de los supervivientes era lamentable, llenos de cortes que emanaban pequeños rios de sangre, moratones, cogeando, con las ropas sucias y algo rasgadas.

–¿Y Carley? –Preguntó Nicole cuando el grupo se reunió

–Antes de que la onda expansiva me alcanzara a mi vi como la lanzó hacia aquella floristería –Respondió Emi señalando con el dedo a dicho lugar.

La floristería estaba en la acera de la derecha, a unos pocos metros, cuya vidriera estaba completamente rota. El grupo, encabezado por Nicole, entró en el interior de la pequeña tienda. Multitud de flores como rosas, claveles o tulipanes estaban despedigados por el suelo de la tienda, junto a vidrios rotos, charcos de agua y maceteros entre otras cosas. El grupo visualizó un rastro de sangre y entre las sombras se toparon con Carley, apoyada en una esquina de la pared, el grupo se acercó apresuradamente y cuando mas cerca estuvieron, se quedaron sorprendidos al ver el cuerpo de la chica con fragmentos de cristales clavados en diferentes partes del cuerpo y varios ríos carmesís teñían su vestimenta y desbordaban el un gran lago de la misma coloración en el suelo.

–Dios mio... –Fue lo único que pudo decir Nick al verla respirar con dificultad.

Fragmentos de cristales de diferentes tamaños le atravesaban las piernas, brazos y un gran franmento estaba insertado cerca del corazón, su rostro, lleno de cortes sangrantes como su extremidades decoraban su pálida piel. La chica abrió los ojos y estos desbordaron en lágrimas, respiraba con dificultad. El grupo miró el gran fragmento de cristal que atravesaba a Carley, no sabían que hacer, todos sabían a la perfección que quitándole o no ese cristal acabaría por morir desangrada, carecían de medios médicos para poder salvarle la vida.

Carley pudo adivinar por las expresiones de los rostros de sus compañeros que su aventura había llegado al final. Intentó decir algo a sus compañeros, pero le fue imposible, expulsó sangre por la boca.

–¿¡Qué hacemos joder!?, ¡esto no puede estar pasando coño! –gritó Nick llevándose ls manos a la cabeza mientras no paraba de moverse de un lado para otro entre sus compañeros, le dolían aquellos cortes y moratones, pero mas le dolía aún ver a su compañera agonizando y que no fuera capaz de hacer nada.Carley paseaba su mirada por los rostros nerviosos y apenados de sus compañeros.

–Tenemos que hacer algo, no podemos dejarla aquí y que siga sufriendo hasta que termine de desangrarse... –respondió Nicole cortando la tensión del ambiente.

Sus compañeros la miraron, incluyendo la propia Carley, las palabras de Nicole habían sonado de una forma rara y fue cuando esta instantes después de atraer todas las miradas, desenfundó su pistola y miró a Carley. El grupo no pudo evitar con sorpresa a Nicole por lo que iba a hacer.

–¡Nicole espera, tiene que haber otro modo! –Se apresuró a decir Emi agarrando del brazo a Nicole

–No hay otro modo Emi y lo sabes y aun que lo fuera, ¿crees que viviría mucho en esta ciudad?, ella solo sería un estorbo –le contestó Nicole

El grupo reaccinó con las palabras de Nicole, pues pensaron que sonaron algo fría por lo llamar a Carley estrobo

–¿Peró que coño estás diciendo?, ¿te estás escuchando Nicole? –intervino de nuevo Emi

–¿¡Crees que estoy agusto por quitarle la vida aun compañero!?, ¿¡eso es lo que crees joder!?, ¡solo intento ser realista coño, si por mi fuera no lo hiciera, pero en el remoto caso que pudieramos sacarla de aquí se volvería como un cartel de luces de neón para los zombie que les indicaría donde hay carne fresca –Le gritó Nicole a Emi mirándola fijamente y con los ojos cargados de lágrimas

–Nicole tiene razón... –la voz de Morís intervino de pronto.

–Morís... –Emi miró incrédula a su compañeros

–Piensalo bien, Carley está sangrando, esos seres tiene un gran olfato y se verían atraidos por la sangre de Carley, además de que habría que cargar con ella, por lo que nos retrasaría y si nos vieramos rodeados no podríamos escapar con rapidez de los monstruos, por no decir que nos escasean los medicamentos y habría que estar atendiendo a sus heridad cada cierto timpo para que no se infectaran... –concluyó Morís mirando a Carley con un mirada triste

–Y no solo eso, tenemos una niña de la que cuidar, no podemos ser el centro de atención de los zombies –Contestó Débora mirando a Ashley, quien estaba abrazada a ella siendo el centro de todas las miradas.

Emi soltó el brazo de Nicole y retrocedió unos pasos, con la cabeza agachada. Entonces Nicole miró hacia atrás y encontró la mirada de Nick, este asintió con la cabeza y Nicole volvió a mirar a Carley quien estaba cada vez mas pálida. Nicole dio un par de pasos hacia Carley y le apuntó a la cabeza con su pistola

–Carley, es lo mejor que podemos hacer por ti, por favor perdoname... –dijo Nicole al tiempo que se le saltaron unas lágrimas

Tras mirar por última vez los rostros abatidos de sus compañeros por aquella difícil decisión, una media sonrisa se dibujo en el rostro de Carley, por último miró a los ojos llorosos de Nicole, con una mirada triste asintió con la cabeza lentamente sin dejar de llorar.

Nicole tras unos segundos con la mirada clavada en el cansado rostro de Carley apretó el gatillo, acabando con su sufrimiento. Momentos después, el grupo había abandonado la floristería y nadie se había atrevido a hablar en todo el tiempo que habían estado caminando hacia el centro de la ciudad.

–El misil que terminará por destruir la ciudad caerá en el centro de la ciudad, es decir, donde estamos nosotros a las 14:00, no os olvideis, tenemos que buscar esa maldita base de la ciudad, solo nos salvaremos de la explosión si nos refugiamos en el búnker que hay allí –Dijo Débora cortando el silencio.

El grupo asintió sin decir nada.


–¿Por qué va a explotar la ciudad?, ¿que fueron esos misiles que han destruido gran parte de la ciudad? –Se decía Ashley

La chica iba con el grupo por ir algún sitio, ella no decidió ir con ellos, pero estos la obligaron a ir con ellos, además no tenía a donde ir y en un principio también había pensado en ir al centro de la ciudad. Ashley no entendía nada, ni quienes eran aquellas personas con quienes iban, ni porque cayeron unos misiles, entre otras cosas que la mantenían confusa.

–Paremos un rato, deberíamos descansar un poco y revisar el mapa –Dijo Morís

El grupo se detuvo en frente de un restaurante que tenía en el exterior varias mesas con sillas. Morís y Nick se sentaron en unas sillas y extendieron el mapa que encontraron en aquella anteriormente en la mesa y comenzaron a revisarlo viendo por donde tenían que ir, mientras que Débora y Emi, en otra mesa comenzaban hacer un recuento de las cosas que llevaban en la bandolera de Emi. Nicole vio a Ashely sentada sola, apartada del grupo.

Ashley estaba mirando la zona en la que estaban, desierta, silenciosa, solo estaban ellos en aquel lugar. Entonces la chica se dio cuenta de que Nicole se sentó en la silla que había delante de ella y apoyando los brazos en la mesa que habia entre ambas.

–Oye, creo que no nos presentamos antes, todo ocurrió muy deprisa –Le dijo Nicole a Ashley con una voz calmada y una tierna sonrisa.

La chica miró con desconfianza a Nicole, no sabía si era buena gente, pero se decidió a hablar.

–Soy Ashley –Dijo la chica con un leve hilo de voz


–Yo soy Nicole. ¿Ves el barbudo de allí?, ese es Morís, el negro musculoso es Nick, la japonesa es Emi y la otra es Débora. Es un placer conocerte Asheley –Dijo Nicole volviéndose a Ashley tras apuntar con el dedo a sus compañeros a medida que decía sus nombres

La chica se quedó en silencio y Nicole suspiró

–Mmmm ¿estás bien? –Interrogó a Ashley al ver algunos moratones en la chica

–Si –Respondió esta de forma seca

Nicole sabía que la chica no confiaba en ella ni en sus compañeros, lo cual era razonable. Nicole sonrió y volvió a intentar a seguir con la comvesación

–Bueno, ¿que te parece si nos conocemos mejor?. No somos gente mala, somos buena, te protegeremos ¿vale?, al fin y al cabo es o era antiguamente mi trabajo, antes era policía, al igual que Morís y Emi.

Ashley asintió con la cabeza a la pregunta que le hizo Nicole

–Bueno, ¿y tus padres?

–Ellos... han muerto, es lo mas probable...

Ashley recordó entonces la grabación de su madre, el grito de esta y el gemido de un muerto viviente, su padre. Ashley se había recreado en la cabeza la situación y había dado por asentado que no habría sobrevivido.

–Lo siento... mis padres también murieron, pero hace mucho de ello. Mi única familia cercana es mi hermanastra, Michaela. Es gracioso desde mi punto de vista... mi única familia y hace unas horas nos encontramos e intentó matarme...

–¿Por qué haría eso? –preguntó la chica

Entonces Nicole sonrió para sus adentros, Ashley le preguntó exactamente lo que ella quiso

–Esgrip

Ashley se sorprendió y su rostro hizo una extraña mueca de miedo, como si su memoria comenzara a recordar cosas horrorosas que le habían sucedido por dicha corporación. Nicole percibió su reacción y decidió lanzarse a preguntar.

–Dime, antes dijistes que escapabas de Esgrip ¿no?, que había experimentado contigo y otros dos chicos. ¿Podrías hablarme sobre por que te busca?

La chica no contestó, ocultaba algo que le daba miedo contar. Nicole al no obtener respuesta suspiró y decidió volver a intentarlo contándole lo que ella sabía del tema.

–Verás, por culpa de Esgrip ocurrió todo esto, eso es lo que averiguamos mediante Michaela, quien trabaja para esta corporación y tenía unas misiones que cumplir. Pero resulta que nos encontramos en unos laboratorios secretos que había en el ayuntamiento y descubrí sus planes. Fue entonces cuando me contó que Esgrip fue la causante de la infección zombie por un accidente que tuvo con sus experimentos y que para no dejar pruebas decidió destruir la ciudad. Después intentó matarme, ambas luchamos y estuvo al acabar conmigo de no ser por la ayuda de Nick. Michaela consiguió escapar y no pude hacer nada para detenerla.

–¿Qué mas sabes?, por favor, sigue contando –Le pidió la chica escuchando atentamente

–También sabemos que Esgrip vigila a unos supervivientes, no se con que motivos, pero los estuvo vigilando por las cámaras de la ciudad, son tres grupos, desconozco si siguen vivos o muertos. Esto lo descubrimos en la estación de la policía, en unos documentos que alguien se dejó allí. Pero al parecer a nuestro grupo no lo vigilan, de momento, desde mi encuentro con Michaela temo que ahora estén detrás nuestra. Tengo los documentos que demuestran la implicación de la corporación con lo ocurrido en la ciudad y no querrán que escape de la ciudad con ellos...

–Hay algo que no sabes... –Dijo Ashley tras unos momentos de silencio

–¿A que te refieres? –Preguntó Nicole clavando su mirada en los ojos de la chica

–Lo de la ciudad no fue culpa de Esgrip... –comentó de nuevo esta, pero volviendo a quedarse en silencio

Fue entonces cuando Nicole y Ashley se percataron de que el resto del grupo se acercó a ellas.

–Ya hemos terminado de revisar la ruta Nicole –Dijo Morís

–Y también comprobamos los suministros, seguimos escasos de balas y medicamentos, en cuanto a alimentos tenemos por suerte lo justo para cada uno... –Anunció Débora colocándose al lado de Morís

–¿Qué?, ¿ya se digna a hablar la chica? –Pregunto Nick situandose de pie al lado de Nicole

–Si, se llama Ashley y le estuve informando sobre lo que descubrimos de Esgrip. Me iba a contar algo importante sobre como ocurrió el desastre en la ciudad. Ashley, por favor, continúa.

–Yo fui la culpable de la caida de Stone City... –Reveló tras unos momentos en silencio

Todos aguardaron silencio, mirando sorprendidos a Ashley sin terminar de creer lo que aquella joven decía.

–Explícate –Dijo Nicole

–No se como ocurrió... todo fue durante una época de desapariciones de niños en Stone City, hace varios meses.

–Si, lo recuerdo, hubo una oleada de extrañas desapariciones de adolescentes en la ciudad. Yo, Morís y Emi estábamos en el caso de aquellas desapariciones, pero nunca dimos con ningún desaparecido, ni vivo ni muerto, simplemente desaparecieron y nunca se encontraron... –Respondió Nicole lanzando una mirada a sus dos compañeros.

–Exactamente, yo fui una de las muchas y muchos adolescentes que desaparecieron en la ciudad. Un día, regresando a casa por la noche de estar con unas amigas, de entre las sombras salieron unos hombres y me taparon la nariz y la boca con un pañuelo, este tenía una sustancia que me hizo quedarme completamente dormida. Cuando desperté, solo recuerdo una sala blanca con aparatos raros, yo estaba en una camilla y con un montón de cables conectados a mi cuerpo.

Ashley se quedó unos momentos en silencio, con los ojos cerrados, visualizando aquellos momentos en su mente y sintiendo las miradas de Nicole y el resto de sus compañeros.

–Pasaron los días, aquellos científicos seguían haciendome pruebas desagradables, inyectandome cosas extrañas. Intenté escapar de aquella prisión blanca en varias ocasiones, pero fue imposible. Cierto día, la puerta se abrió y no había nadie al otro lado, tras un rato pensando en si salir o no por si fuera algún tipo de trampa, decidí salir.

–¿Intentastes escapar? –Preguntó Emi

–No, no pude. Los días pasaron, me dejaban salir de mi habitación durante un determinado tiempo, por mas que intentaba buscar alguna salida, siempre encontraba algún soldado armado que no me dejaba pasar a donde quisiera. Tenía un límite siempre, no me dejaban recorrer a mis anchas, habían zonas por las que no me dejaban pasar y otras por las que si y siempre estaban pendientes de mis movimientos, pensaba que estaba sola.

–¿Pero no dijistes que no fuistes la única con quien experimentaron? –Preguntó Nicole

–Exactamente, no fui la única. Cierto día conocí a dos personas mas o menos de mi edad que al parecer, ya se conocían ya que los encontré juntos. Un chico de 18 años, Matt y una chica de 14 años, Maya.

–¿Maya?, ¿de que me suena ese nombre? –Pensó Emi intentando recordar de que le sonaba el nombre sin dejar de atender a la historia de Ashley.

–Con ellos también habían experimentado. En Maya no se le apreciaba nada físicamente, al igual que a mi, pero Matt había cambiado físicamente, su cabello había adaptado otra coloración y su piel se volvió algo mas pálida que la mia o la de Maya. Por lo que sabiamos Maya y yo, Matt llevaba mas tiempo allí que nosotras dos, pues nos reveló que había descubierto que los adolescentes que desaparecieron había sido por culpa de la corporación llamada Esgrip, además de que los usaron para sus experimentos y todos menos nosotros tres habían muerto o mutado a un engendro. Nosotros tres adaptamos el virus que nos introdujeron a nuestro organismo, dotándonos de habilidades especiales, pero a diferencia de mi y Maya, Matt fue el único que sabía usar sus habilidades.

–¿A que te refieres con habilidades? –Preguntó Débora curiosa

Ashley se quedó en silencio, no sabía si hablar o callar, lo que iba a contar sonaba muy irreal, imposible y dudaba que aquella gente la creyeran

–Matt por lo que me contó que descubrió mediante los informes que los científicos hacían sobre la evolución del virus en su organismo y lo que descubrió por su cuenta fue que tuvo una gran evolución, dotándole de una mejora de sus sentidos del oido y la vista, una fuerza, velocidad y regeneración celular superiores a la de un humano, su inteligencia también se desarroyó mucho. Cada ciertos tiempo a todos nos sometían a diversas pruebas, pero las mias y las de Maya eran distintas a las de él.

–¿A que te refieres con distintas? –Preguntó Nicole

–Matt fue el único de los tres que supo usar sus poderes libremente, el virus se adaptó con éxito a él y rápidamente supo controlar las habilidades que este le otrogó, por lo tanto, los que trabajaban para la corporación, decidieron dar un paso mas con él, sometiendolo a duras pruebas físicas, probandolo en combate y con ello el uso de sus habilidades, como si fuera un monstruo mas. Si no lograba el objetivo de las pruebas a las que lo sometían le castigaban dándole una paliza entre unos cuantos soldados o encerrándolo en una celda como la de los monstruos que creaban, sin darle de comer y beber en todo el día, sin una cama en la que dormir, solo el duro suelo, sin luz, oculto en las sombras escuchando los gritos de los monstruos que cerraban las celdas de su alrededor.

Ashley guardó silencio, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas al recordar lo que vio en aquel lugar y el trato que le recibía aquel muchacho como castigo a las pruebas inhumanas a la que le sometían y en las que un humano normal probablemente hubiera muerto.

–Recuerdo haber oido a trabajadores hablar sobre Matt, era el soldado perfecto que la corporación buscaba, pero este seguía oponiendo resistencia a trabajar para laorganización. En un principio no entendí nada, pero con el tiempo descubrí que yo, Maya y Matt eramos un experimento para crear unos super soldados, una raza de humanos perfecta que no fuera tan débiles como la especie humana, la cual era tan frágil como un cristal, débiles de cuerpo y mente que sucumbía con facilidad a la muerte. Yo y Maya seguimos con nuestras pruebas, tumbadas en camillas mientras usaban extraños artilugios con nosotras. La difrencia es que nosotras aun no fuimos capaces de desarroyar bien nuestras habilidades, supongo que por eso no nos hacían aquellas pruebas tan horrorosas como las de Matt...

Todos quedaron en silencio, solo mirando a Ashley para que continuara hablando, todo sonaba tan irreal que no sabían sin creerla o no, pero en los tiempos que corrían, con una ciudad infestada de monstruos y muertos vivientes, ya nada parecía imposible.

–Los días, semanas y meses pasaron, las pruebas y torturas seguían, cada vez mas intensas, tanto yo como Maya comenzábamos a aprender a usar nuestras habilidades, pero no las dominábamos a voluntad como Matt y quien sabe si eso era lo mejor, si aprendieramos a usarlas, nos someterían a las mismas pruebas que a Matt. Él cambió con el tiempo, encerrándose así mismo y un profundo odio hacia la corporación creció en él, con el tiempo habíamos dejado de ver a Matt con tanta frecuecia como antiguamente. Su odio creció mas tras saber que la corporación había matado a sus padres tiempo atrás, no solo para experimentar con él, también por que sus padres intentaron escapar de Stone City, lejos de Esgrip y revelar a la justicia los macabros experimentos ilegales que hacían desde las sombras.

Ashley guardó silencio, su historia estaba llegando al final y cada vez se sentía peor al recordar todo el tiempo que estuvo allí dentro con sus dos compañeros.

–La personalidad de Matt era cada vez mas fría, solo parecía estar bien a nuestro lado y siempre intentaba parecer lo mas humano posible, odiaba aquellas habilidades sobre humanas, él decía que ya no era humano, no era mas que un monstruo de laboratorio al que usarían para su beneficio. Cierto día él descubrió una forma de escapar y disimuladamente ideó un plan que decidimos realizar. Si... todo parecía perfecto, pero algo salió mal... Matt había conseguido una llave maestra con la que abrió las cerraduras de nuestras habitaciones y decidimos escapar por la noche, sorteando las cámaras de vigilancia y evitando a los pocoss soldados que había vigilando. Mientras huíamos Maya y yo, lideradas por Matt, un perro, un Doberman de unos de los soldados nos descubrió y comenzó a ladrar, entonces nos descubrieron. Los soldados nos tenían que capturar con vida, no podían dispararnos, por lo que Matt usó eso a su favor y atacó al soldado. Consiguió arrebatarle el arma y acabar con él. El problema vino cuando el perro se soltó y fue apor Maya.

La chica paró un momento para coger aire

–Maya gritó al ver como este se lanzó hacia ella con sus fauces abiertas, pero Matt se interpuso y apretó el gatillo, pero falló... la bala penetró en un aparato extraño haciendo que sus miles de luces se apagaran... el perro se acabó lanzando encima de Matt y le mordió en el brazo, la sangre comenzó a correr con rapidez por su brazo. Maya y yo gritamos asustadas, pero teniamos que hacer algo, si no, Matt saldría muy mal parado... Maya agarró la porra que llevaba el soldado muerto en la cintura y con el comenzó a aporrear al perro en el cuerpo, mientras Matt no dejaba de gritar de dolor. Pero al final el perro, aturdido le soltó el brazo. Yo fui hacia la pistola, que se había deslizado a metro y medio de mi, la cogí y apunté al animal, nunca antes había empuñado una pistola, pero no debía de ser tan difícil, en las películas de acción los personajes las usan con faciliad. Disparé, pero fallé el tiro, volví a intentarlo, pero con el mismo resultado. Las balas se me agotaron y el perro comenzó a ladrarme...

Emi tras un momento revisando los informes que encontraron en la comisaría encontró lo que estaba buscando.

–Cuando creía que iba a saltar encima de mi, Maya gritó y Matt quedó petrificado en el sitio, como si hubiera visto un fantasma. El perro intimidado salió corriendo, yo me giré y detrás de mi se encontraba un monstruo, un ser indescriptible, su olor a putrefacción era muy fuerte y parecía ser un extraño monstruo con partes de cuerpo humanas y de insecto, una extraña quimera como las de la mitología griga. Aquel ser estaba colgando del techo, mirándome con sus profundos ojos rojos. Yo salí corriendo cuando la criatura de un salto se descolgó del techo y comenzó a ir detrás nuestra. Matt corría mas rápido que nosotras, a pesar de que corríamos cogidas a sus manos, no podíamos seguir bien su ritmo. Pero entonces las cosas empeoraron cuando no quedaba mucho para llegar a la salida.

Emi comenzó a mirar el informe que la tenía tan intrigada, se trataba del informe de Maya, una de las supervivientes a las que vigilaba Esgrip, ¿sería esa Maya la misma que decía Ashley? Se preguntaba la japonesa mientras leía por encima aquellos informes.

–Un grupo de zombies aparecieron doblando la esquina, eran soldados y científicos que trabajan en las instalaciones. Entonces una voz sonó por toda la estancia, decía algo de que el sistema de seguridad de las celdas se había desactivado por un problema en los gneradores y algunos monstruos estaban libres por las instalaciones. Entonces pensé que aquellos generadores eran los que fueron dañados por el fallido disparo de Matt al perro cuando se le fue a avalanzar encima. Pocos segundos después de anuncio escuchamos como se ordenó a los soldados nuestra captura y la eliminación de los monstruos que quedaron libres. Nos vimos atrapados por ambos caminos, el monstruo se paró detrás nuestra y nos miraba, mientras los cuatro zombies se acercaban a nosotros.

Nicole cerró los ojos un momento, entrelazó las manos e imaginando como acabaría toda la historia y en lo que desembocaría al final. Cuado abrió los ojos ya lo tenía todo muy claro, a lo que se refería Ashley con que era la culpable de la caida de Stone City...

–La criatura saltó hacia nosotros y Matt de un tirón nos alejó a Maya y a mi. El ser cayó entre los zombies, decapitando a uno de ellos. Nosotros al ver como la criatura comenzó a matar a los zombies y a devorar sus cadáveres decidimos huir sin mirar atrás. Tras un tiempo corriendo vimos a soldados luchando contra lon engendros que su propia organización creó, mientras ns manteniamos alejados de los soldados y otras criaturas que deambulaban por las instalaciones, vimos la puerta de salida. Cuando estábamos a unos metros, una valla de seguridad se cerró en nuestras narices cortándonos el paso. Entonces vimos a un hombre y una mujer andando tranquilamente hacia nosotros riendo. Maya y yo nos fijamos como en la cara de Matt se dibujó una exprsión de odio, parecía conocer a esos dos. El hombre se llamaba Marcos y la mujer.... Michaela

Nicole abrió de golpe los ojos al escuchar el nombre de su hermanastra.

–¿¡La conoces!? –Preguntó esta sorprendida

Ashley asintió con la cabeza

–Ella fue una de las interesadas en adiestrar a Matt para que una vez bajo el poder de Esgrip, formara parte de su pelotón. Y ese Marcos es amigo suyo, al parecer, ambos habían sido los que pusieron a Matt bajo aquellas duras pruebas en busca de expotar sus habilidades y por lo tanto, también eran los que permitían los castigos hacia aquel chico.

–Asi que esa bruja está relacionado con todo esto... –Dijo Nick cruzándose de brazos.

–Si. Bueno, aquellos dos fueron los que fastidiaron nuestra escapada, ambos luchaban muy bien y a pesar que Matt tenía su fuerza sobre humana y sus reflejos, no sabía luchar, cosa que a Marcos y Michaela le vino bastante bien, por mucha fuerza que tuviera, si no sabía pelear y no era capaz de encajar un golpe, de poco le serviría. Entre los dos inmovilizaron a Matt. Yo y Maya comenzábamos a escalar la valla mientras Matt gritaba que huyéramos sin mirar atrás. Un grupo de soldados apareció y Michaela ordenó a los soldados que nos capturaran mientras que Marcos sujetaba a Matt quien no dejaba de forcejear para liberarse de él y ella de un golpe dejó inconsciente a Matt. Los soldados agarraron a Maya yo salté la valla y ella gritó que escapara...

–¿Qué pasó después? –Preguntó Nick


–Yo corrí y corrí tras cruzar las puertas, corrí adentrándome en el bosque que hay a las afueras de Stone City, ocultándome entre los árboles y matorrales hasta que mis piernas no pudieron mas. Los soldados me siguieron, pero gracias a Dios conseguí perderles de vista. El tiempo pasó, ellos me buscaron durante días por el bosque, pero al final dejaron de buscarme allí, yo ya no estaba en el bosque. Quise ir a casa, pero descubrí que gente de la corporación me buscaban por la ciudad, recnocí a varios tipos que trabajaban para Esgip paseando por los al rededores de mi casa, si volvía a casa pondría en peligro a mis padres. Ya había perdido a Matt y Maya, no quería que mis padres murieran a manos de la gente de Esgrip, yo soy valiosa para la organización, soy un experimento exitoso como mis dos compañeros, no pueden permitirse perderme. Ya han pasado tres años desde aquel episodio de mi vida, estuve viviendo en diferentes sitios, siempre moviendome, ocultándome lo mejor posible, como una vagabunda iba pidiendo a las personas dinero. Vivía de lo que la gente me daba o robando a personas o en los pequeños puestos de la ciudad.

–Debió de ser muy duro vivir así –Dijo Débora mirando con ternura a la joven

–Ahora, tengo 18 años, todo aquello me ocurrió con 15. No supe de Maya y Matt y solo podía ver a mis padres de lejos, deseando poder estar con ellos, lo cual era imposible sin ponerlos en peligro. Lo único que se es que nunca perdieron la esperanza, siguieron pensando que estuviera donde estuviera, seguiría con vida... Al menos eso es lo que se cuando hace unas horas fui por primera vez a casa aprovechando el caos de la ciudad, en casa encontré una grabadora con un mensaje de mi madre en el que me hablaba dando por hecho que seguiría con vida y alguna vez volvería a casa... Pero mis padres murieron, eso es lo que entendí perfectamente por lo que escuché en ella.. Ahora, estoy sola...

Todos los del grupo se miraron conmovidos por su historia y luego la miraron a ella, con la cabeza agachada en silencio. La joven no aparentaba para nada los 18 años que decía tener, a los ojos del grupo parecía una chica indefensa de 16 años.


–No estás sola Ashley –Dijo Nicole con ternura agarrando las dos manos de la joven y mirándola con una sonrisa

–Cierto, estás con nosotros, si lo quieres, ahora podemos ser tu nueva familia –Propuso Nick apoyando la mano en el hombro de Nicole y sonriendo a Ashley

–Todos perdimos a nuestras familias y a muchos amigos, pero ahora nos tenemos los unos a los otros –Dijo Débora con una sonrisa

–¡Claro que si mujer!, tú no te preocupes, eres bienvenida a formar parte de nuestra pequeña familia –Gritó animado Morís mostrando una amplia sonrisa

Ashley y el resto miraron a Emi y esta no dijo nada, solo les respondió con una sonrisa mientras asentía con la cabeza.

–Gracias... –Respondió la chica

Conmovida por aquellas personas no pudo aguantarlo mas y rompió a llorar en el sitio como una niña pequeña, sintiendo como Nicole le agarraba con fuerza de las manos, dándole ánimo, mientras que Débora y Morís se acercaron a Ashley, se sentaron cada uno a un lado de la joven, y colocaron cada uno una de sus manos en los hombros de Ashley. Mientras, Emi y Nick contemplaron con una sonrisa, detrás de Nicole la conmovida escena de la joven llorando y el resto a su alrededor dándole ánimos, sin importar que los zombies pudieran venir atraidos por su llanto.